Todos los gobernantes, todos
los que tenemos una función pública en este país, debemos tener absolutamente
claro lo que la sociedad nos está diciendo con toda razón: México no tiene
viabilidad si no detenemos de una vez por todas la corrupción, advierte la
secretaria de la Mesa Directiva del Senado.
Al hablar de las comparecencias de los aspirantes a Fiscal Especializado en
Materia de Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción en el Senado, la
legisladora federal indicó que el Grupo Parlamentario del PAN no se va a
limitar a designar a un fiscal anticorrupción, sólo como una figura, pues
“nosotros tenemos el compromiso de cambiar un sistema que claramente no
funciona”.
—Necesitamos que la nueva Fiscalía Anticorrupción tenga dientes, tenga quijada,
tenga músculos para castigar a los corruptos, que tenga independencia y que
tenga voluntad y sobre todo que le rinda cuentas a los mexicanos, no al
procurador general de la República y éste al Presidente.
—Quiero ser muy clara —explicó—: la Procuraduría General de la República (PGR)
tiene actualmente las atribuciones para investigar los casos de corrupción,
pero no vemos que mueva las manos. Hay una lentitud y una negligencia en la
atención de casos, incluso en los muy visibles. Esto se llama impunidad.
—Tenemos escándalos mundiales de corrupción. Incluso hay una propuesta de
récord Guinness para ver si Duarte, en Veracruz, es el hombre más corrupto del
mundo. También tenemos el caso de Pemex, el del Aeropuerto de la ciudad de
México, el de Chihuahua y el de Quintana Roo, pero no pasa nada.
—No hay un sólo indicio de que se esté realmente haciendo algo para abatir la
corrupción. Entonces, claro que estamos viendo que no hay voluntad y que este
sistema que tenemos no funciona.
—Por ello, no podemos aceptar la propuesta del gobierno federal de que la nueva
Fiscalía Especializada en materia Anticorrupción dependa de la PGR que, cuando
arranque el nuevo Sistema Anticorrupción, se convertirá en la Fiscalía General
de la República.
—De hecho, nosotros nos oponemos a que el procurador general de la República se
convierte de manera automática en el fiscal general de la República.
—Este modelo le da al fiscal general de la República una autoridad
prácticamente absoluta sobre el trabajo del fiscal especial anticorrupción.
—Nosotros no queremos la simulación, queremos fiscalías especializadas
independientes, particularmente tres de ellas, la de delitos electorales, la de
anticorrupción y la de derechos humanos, que no estén subordinadas
incondicionalmente a un Fiscal o Procurador que a su vez esté subordinado al
Presidente.
Rosa Adriana Díaz indicó que el gobierno federal debe reconocer que el país
requiere un nuevo modelo de procuración de justicia.
—Los senadores del PAN proponemos un andamiaje legal que permita combatir este
flagelo de manera directa. Designar un fiscal anticorrupción con el mismo
modelo, con el mismo andamiaje institucional, simplemente no va a funcionar.
De acuerdo con la senadora por Yucatán, se debe abrir un nuevo paquete de
reformas anticorrupción que incluya legislación en materia de obra pública,
adquisiciones y servicios, y asociaciones público-privadas, entre otros.


