Izamal, Yucatán; 19 de octubre de 2017 (ACOM).- En un ambiente de fervor y religiosidad se realizó el tradicional bronceo de la imagen del Santo Cristo Negro de Sitilpech que anoche llegó a la sede de la parroquia de San Antonio de Padua en medio de cientos de voladores y luces multicolores.
Esto le imprime un sello distintivo a este magno recibimiento que se realiza cada 18 de octubre de cada año, con el llamado bronceo que es la serie de juegos pirotécnicos que se lanzan en su honor.
La venerada imagen salió en procesión de la capilla de San Juan en Izamal después de las cinco de la tarde a fin de dirigirse hacia el centro de esta ciudad donde se llevaría a cabo el tradicional bronceo y posteriormente la misa de recibimiento que celebro Fray Blas Alvarado y Fray Mario Gabriel Moo Chalé.
La comitiva fue encabezada por la banda de guerra del CBTA No 165, seguido de la corte de mestizas ataviadas con el traje regional yucateco que llevaban en sus manos bellos arreglos florales como muestra de la devoción de sus feligreses.
Cuando la imagen llegó frente al mercado municipal comenzaron a quemarse los primeros juegos pirotécnicos que marcaron el momento más emotivo de esta bienvenida en el que el público disfrutó de la iluminación que le da a este acto de devoción.
En su homilía, Fray Blas Alvarado señaló la importancia de “llevar en el corazón la devoción a Jesucristo y que ésta no se limite solo a la tradición, ya que ambas cosas deben ir juntas para que cada día seamos mejores en la práctica de nuestra fe”.
“Manifestemos nuestra fe en el Santo Cristo con la respuesta que él quiere de nosotros y esta es “señor hagas en mi tu voluntad”, lo cual se traduce en la entrega por nuestra fe y de que estamos dispuestos a amar a nuestro prójimo”, concluyó.


