Por Ronald Rojas
El próximo 31 de marzo comenzará la temporada 2017 de la Liga Mexicana de Beisbol y los Leones de Yucatán estarán recibiendo la visita de los Tigres de Quintana Roo en el estadio Kukulkán Álamo en la ciudad blanca de Mérida. Se prevé, que cientos de fanáticos ocupen las sillas verdes y naranjas del coso deportivo para disfrutar de uno de los principales pasatiempos del sureste de México. A partir de esa fecha, los yucatecos se divertirán por espacio de nueve entradas, en las que olvidarán el estrés de la oficina y proferirán sus frases divertidas.
No obstante, en ese encuentro inaugural contra los vecinos de la Península, también se escucharán palabras que no son típicas de Yucatán, pero que formarán parte del día a día en el club house de las fieras. Por los predios del montículo del Kukulkán Álamo se podrá oír una y otra vez la palabra: “asere”, mientras el lanzador cubano, Yoanner Negrín, ocupe el morrito en busca de la primera victoria del año para la tropa que dirige Willy Romero.
Para la temporada que se avecina, el equipo melenudo contará con dos refuerzos provenientes de la referida isla del Caribe: Uno de ellos será Negrín, encargado de realizar la primera apertura del año, y el otro es Yuniesky Betancourt, un veterano que sumó nueve años en las mayores y que ha encontrado un hogar en México, al participar en reiteradas ocasiones en la liga de invierno.
Primera bola
De acuerdo algunas publicaciones emanadas en La Habana, “asere” forma parte del lenguaje de las tribus africanas que llegaron a Cuba como esclavos en la época de la conquista y que formaba parte del saludo. Pues, Negrín será el encargado de saludar a la toletetería bengalí en la jornada inaugural. “Me siento muy contento. Soy alguien más del equipo que solo viene aportar y colocar su granito de arena”, respondió el lanzador diestro al ser interrogado sobre la responsabilidad y el reconocimiento de ser el lanzador del juego de apertura de la campaña 2017.
Negrín es un lanzador que depende en gran parte de sus envíos quebrados y la colocación de sus lanzamientos. Los largos pasillos del estadio Kukulkán, podría ser un elemento a favor de su repertorio y de los Leones. “ No me fijo mucho en eso, yo busco lanzar en donde se me de la oportunidad”, puntualizó el serpentinero. “Pero gracias a Dios estoy en este estadio, pero igual hay que ejecutar los pitcheos para que las cosas salgan bien”, espetó Negrín.
Como en casa
“Me dijeron que aquí había mucho calor pero a mí no me importa, yo vengo de una isla (Cuba), me gusta el calor”, opinó el ex grandeliga Yuniesky Betancourt tras finalizar una sesión de entrenamiento de los Leones, previo al inicio de la campaña.
Betancourt jugó nueve años en las mayores, en los que vistió las camisetas de los Marineros de Seattle, Cerveceros de Milwaukee y Reales de Kansas City. “Yo siempre lo he dicho, estoy muy feliz de estar en México, es como una segunda casa. Uno siempre tiene el deseo de regresar a las Grandes Ligas, pero ya estuve ahí y si me toca retirarme aquí, estaré feliz”, dijo el versátil jugador capaz de desarrollarse en todas las posiciones del cuadro. “Si tengo que batear línea lo haré, o conectar atrás de los corredores, pero si me dejan un lanzamiento ahí, también buscaré de darle con fuerza”, concluyó el nacido en Santa Clara.


