Mérida,
Yucatán, 13 de noviembre de 2017.- Camina por los pasillos del Gran Museo del
Mundo Maya y observa con emoción todo a su alrededor, sostiene de la mano a
Eyder, el más pequeño de sus hijos y juntos disfrutan el momento.
Es la
primera ocasión que Elvira Balam Tec viaja de Xalau hasta la capital yucateca
acompañada de uno de sus siete hijos, a conocer lugares que jamás imaginó y que
le dejan uno de los mejores recuerdos para compartir con sus seres queridos.
Para Eyder,
de siete años, la parte que más le gustó fue conocer la evolución del hombre pero
poder acudir a una sala de cine por primera vez, al igual que su mamá, es algo
que no cambia por nada y nunca olvidará.
“Me emocionó
todo, pero lo mejor fue poder ir al cine”, expresó.
Con enorme
gusto, el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Mauricio
Sahuí Rivero, escuchó el testimonio de doña Elvira y Eyder que formaron parte
de la edición número 16 del programa “Maravíllate con Yucatán”.
En total
participaron 56 niñas y niños de la mencionada localidad perteneciente a Chemax
acompañados de 48 adultos, entre familiares y profesores.
El
funcionario estatal saludó a los estudiantes que disfrutaron de las actividades
de este esquema que fomenta el turismo social, el aprendizaje y la
convivencia familiar.
Expuso que
para el Gobernador Rolando Zapata Bello es una prioridad atender a la niñez
yucateca en temas que fortalezcan su desarrollo, y que puedan conocer sitios
emblemáticos fuera de casa que les permita abrir su visión del contexto donde
habitan.
“Maravíllate
con Yucatán genera un espacio en donde se llevan grandes y bonitos recuerdos al
poder salir de lugares lejanos, a los cuales muchas veces no tienen la
oportunidad de acudir. También se fomenta el aprendizaje, tanto de los pequeños
como de los más grandes, pero lo más importante es que se construyen espacios
de convivencia y se forjan lazos de unión”, subrayó.
Por su
parte, María Jesús Hau Cajún, que acudió con sus tres hijos a la visita,
agradeció al Gobierno del Estado por realizar programas que permitan a los
infantes conocer cosas nuevas.
“Es un gusto
y es un placer que nos hayan invitado al museo porque nuestros hijos tienen la
oportunidad de venir a conocer lo que tienen en sus libros, pero que al verlo
de cerca les amplía sus conocimientos y los vuelven más perseverantes”, puntualizó.


