Ser: la respuesta!
Preparaba la persona que escribía cuentos uno que se llamaría Mi guerrero o quizá El guerrero (o Mi/El guerrero) cuando decidió contar antes otra historia:
Colina arriba vivía la mujer. Sola en una cabaña. Era ciega. No era muda pero había dejado de hablar hacía muchos años, tras un fuerte y duro golpe de la vida. Era la dulzura, desprendía paz. Era luz…
El chico que quería ser torero anduvo toda la mañana hasta llegar a la cabaña. Quería relatar a la mujer sus dudas. Ante ella fue exponiendo las razones por las que quería ser como José Tomás..
La muchacha que no sabía si creer en Dios también se acercó a la cabaña. Existiría? A veces lo dudaba, pero se sentía bien al rezar y le gustaba creer en la vida eterna. De eso habló a la mujer..
El hombre que trabajaba en un libro sobre el flamenco, disgustado por las pérdidas de La Susi y Parrita, hablaba sobre sus letras y sus párrafos. Sería interesante su obra? Podría hacerla mejor?
Nada dijo la mujer que no veía y que nunca hablaba. Escuchaba, escuchar escuchaba mucho. El futuro torero recuperó la fuerza que a veces flaqueaba, la muchacha creyó hallar fe; el hombre recobró la ilusión…
Y todos regresaron al pueblo contentos. Ser como uno desea ser es la respuesta. Confiar y aprender a no desfallecer. Y trabajar: perder el tiempo solo es válido a los que (mal)viven en las redes sociales…
Dedicado a las personas que creen en sí mismas
Al flamenco y a la memoria de las personas mencionadas
A José Tomás
Al toreo
A Luis
A las historias
Y a las personas que aportan


