Los que sí amaban la letra H. Esa que dicen que es muda y que en verdad es tan linda. La letra de la honradez y la honestidad.. Los que sí eran puros como día de abril en la bella Sevilla.. eran arrebato y pasión..
Los que no decían que la letra C no les agradaba, eso ocurría porque es la letra que escribe la cobardía, y eran unos cobardes. Los que no era negativismo y bronca, lo contrario a un brindis a la alegría…
Los que sí era profundos como la novela Tiempo de silencio, eran una noche de agosto, la muleta de Talavante. Los que sí hacían lo que era correcto, los que sí eran la valentía…
Los que no… no. Los que no simplemente eran la cobardía..
Y esa es la historia en la vida: unos son la cobardía, otros la valentía..
Hablando con Manuel, un taxista, se me ocurrió este cuento. A Manuel
A las personas valientes
A mi amigo Jm
A Albriux
A Talavante
A los libros. A las novelas. A la gente que compra libros
A Sevilla y mis sevillanos
A Luis
A la honradez


