..las palabras, y también muchas personas, fueron a Las Ventas. A disfrutar la tarde de toros. España es toreo… Las palabras eran felices y estaban felices. Ser y estar. Saber ser y saber estar. Las palabras eran bellas y blancas y doradas y azules, de plata y de ley. Eran sonido, también silencio, verdad.. esfuerzo, ética y nobleza.
No como otras que son cuchillo y maldad..
Las escogió El Juli. Juli: maestro de los alberos con rostro aniñado y corazón muy grande. La tauromaquia. La esencia y lo que de verdad importa. Eligió esas palabras y las dijo. En el tono adecuado. Con alma. Con sentimiento. Con sinceridad. Y ellas, las palabras, volaron… y acariciaron la piel, y la vida, de un niño…
Sí a los niños en los toros!
Después Juli hizo lo que sabe: torear! Y lo hizo como siempre: con humildad. El más grande siempre es el más humilde, el nada es el que grita para que se piense que es algo. Y el niño, que en este caso se llama Pedro, aplaudió. La gente aplaudió. Fue ovación, belleza, entrega. Oración. Fue lo que es y representa el toreo..
Pedro es un niño, todos los niños, todos los niños que luchan contra una enfermedad. Juli es la fuerza, el querer, la honradez: es el toreo y sus eternos valores..
Dedicado a Pedro y a su familia
A cada niño en lucha contra una enfermedad
A mi Luis
Dedicado a mi querido Juli, Manuela’s (madre, hermana y sobrina) y toda la familia y cuadrilla
Al toreo
A las palabras de ley
A la verdad
A los sentimientos. Al arte
El toreo es ARTE


