Por: Cristina Padín.
Y seguimos contando las historias del Club de los 1000 de Pepe.. Cuentan las leyendas del Sur que a ese grupo pertenecían seres muy especiales… cada uno con un nombre, una historia, un presente y una esperanza..
La princesa-guerrera era rubia como las de los cuentos de hadas y fuerte como una piedra. Firme como la verdad, culta como la sabiduría (mejoraría demasiado el mundo con mas cultura y menos postureo), sólida.
El torero bohemio era bohemia en arte y alma, heredero de lances de historia y tradición, guardián de todo lo que importa, ser de esencias y muletazos, el saber y el saber estar… Un niño bueno!
Los dos hablaban bien, pensaban bien… y se enfrentaban a lo que está mal, a lo que no es correcto.. y a lo que duele…
Cuentan las leyendas del Sur, que son tan mágicas como la Alhambra y la Giralda, que ellos dos con su conocer y su querer lograron que la Diablesa de lo Demónico no prosperara en sus feos ardides…
Seguiremos… seguiremos contando…
Al toreo
A Los 1000 de Pepe
A Pepe
A Granada y Sevilla
A Albriux
A las personas cultas
A la magia
A mi Luis
A las personas de verdad


