Un grano de la misma arena que estaba allí en la plaza de toros en la que organizaron una corrida excelente viajó por España. Y lo hizo en el bolsillo de un aficionado.. y pudo contemplar la belleza magistral de Sevilla, y la hermosura pétrea de Cádiz, y la dorada serenidad de Salamanca…
Fue un viaje en coche..
Y al anochecer, á noitiña como decían en el lugar, llegó a aquella playa. Era larga y pura y dulce, cálida y humilde: como lo son las cosas que son bonitas. Y, del bolsillo de la chaqueta de aquel aficionado al toreo, cayó la arena a la playa.. Y le fascinó la localidad gallega y se quedó a vivir en ella..
Venía del arte y llegaba al arte..
Y ya está: es un cuento sencillo sobre un grano de arena.. no es mucho y tampoco es poco..
Dedicado al toreo
A los que engrandecen el toreo
A mi sur
A mis playas gallegas
A Albriux: era la misma arena
A Luis
A Sevilla, Cáceres y Salamanca


