José Tomás Román Martín. Cuatro agudas para dos nombres y dos apellidos, cuatro nombres. Un hombre. Un príncipe de la madrileña Galapagar. Un rey en la arena, en las arenas. Una leyenda. Un mito. Un ser humilde. JT. Estatua de quietud y toreo. Un torero. Un maestro y un Maestro.
En este orden: el valiente, el sincero, el fiel a sí mismo, el que siempre está, el diestro que todo lo puede, una medalla, el arte, la sabiduría, el chico sencillo que dice con esperanza y afecto que de un mal momento se sale..
El que viste de purísima y oro.
El que cumple años el 20 de agosto. El que lleva sangre mexicana. El que sabe que ser médico es ser mucho. El que no soporta a los tontos. El que no necesita que le adulen. La ley. El que es de ley. El que es. Estepona en la piel. El que enamoró Nimes aquella mañana de septiembre.
Yo he soñado tres tardes magistrales del excelente José Tomàs. Viví una en Algeciras con Perera, un torero que me encanta. Viví una en Granada, la bella y soñada, tarde de lances y alma. Y la tercera la veré, la he soñado y sé que la veré y sé lugar… y si así no fuera será un sueño..
Y los sueños… bonitos son!
Dedicado a José Tomás: feliz cumpleaños
A Lances de Futuro
A los médicos
A Luis
A Perera
A Nimes y mi amigo Raoul
A tomasistas y a mis tomasistas: qué bien lo pasamos siempre, qué ganas de toros!
A los sueños


