Nadie habrá dejado de apreciar que, en los tiempos convulsos en los que vivimos y gracias a Dios, todavía quedan algunas personas, desde luego muy pocas, que conocen la lealtad y que trabajan con garra y alma.
Entonces el procedimiento es muy fácil.. y basta con seguir paso a paso las instrucciones. Detectado el ser digno de elogio, que es el que jamás falta a la verdad y el que siempre aporta algo positivo, lo que se hace a continuación es aplaudir.
Y después, sin la envidia venenosa que corroe, con la magia de la nobleza en la mirada, sin el interés adherido a la piel, con la pureza del que hace un deseado regalo, sin hipocresía, con generosidad.. se abre la boca y se redondea en torno a esa palabra:
Ole..
Y sale así. Tan torera y tan flamenca, tan española y tan sincera..
Como homenaje a Julio Cortázar
Dedicado a las personas que merecen un ole
Al toreo
Al flamenco
A los cuentos
A Luis
Y a la gente de verdad


