Lo había conseguido todo en la vida. Con su tesón y su trabajo. Regresaba a su playa de siempre cuando agosto más apretaba, cuando el calor fundía la arena en oro y verano, cuando todo era bonito. Adoraba el paseo de la mañana, los pies en el agua, el sonido del mar.
Hacía, en sus vacaciones, lo que había hecho siempre. Lo que hacía cuando, de adolescente, podía disfrutar en la zona unos días de asueto gracias al enorme sacrificio de sus padres. Hacía lo de siempre: comer helado de tomillo, hablar con los vecinos, estar a la fresca en la noche ..
Iba a los toros y disfrutaba la feria tanto como cuando de niña podía ir en una ocasión, y al sol, siempre inmensamente feliz. Cenaba en el chiringuito en el que rompían olas azules y plateadas. Leía a la sombra de la parra. Vivía el verano. Como siempre. Con los de siempre ..
Se me ocurrió esta historia mientras paseaba por mi playa esta mañana ..
A la humildad, a las personas que no cambian
Al verano
A las sensaciones de los veranos vividos
Al toreo
A las cosas bien hechas
A mi Luis
A los chiringuitos, me fascinan


