En julio se presentaron los carteles taurinos. Y eran tan bonitos! Ellos estaban ya en la casa de veraneo.. olía a hortensias azules y a mar.. y a las cosas que de verdad importan. Desde la terraza el mar se iba a dormir en plata y rosa.. y el sol se acostaba a las diez y cuarto..
Qué delicia escriben los primeros días del verano..
Serían unas vacaciones fantásticas.. pero diferentes. La hermana mayor, adolescente, besaría a su amor de playa con pasión; el hermano del medio, de diez años, soñaría ser torero, igual que en la ciudad; y la niña pequeña llevaría mil muñecas a la playa..
Faltaba él: el abuelito..
El mejor de la familia!
Su vida anciana se había apagado con los fríos del invierno. Lágrimas amargas por su pérdida acompañaron a sentidas oraciones por su alma. Estaba en el cielo. Desde allí seguía disfrutando el calor de julio, los toros, la lectura al atardecer. Ellos harían todo lo que el abuelo les enseñó..
Los abuelos son tanto.. son todo..
A mi abuela, en el cielo, y a los abuelos
A mi familia
A Paty
A mi Luis
A los carteles taurinos que enamoran
Al toreo
A las personas agradecidas
A julio, mes que amo
A la playa


