En realidad la historia es la del Señor que sí y la del Señor que no, pero como es mejor no prestar atención a lo negativo vamos a contar únicamente las hazañas del primer caballero…
Ya no era, en pleno siglo XXI, un hidalgo de los de lanza en astillero. No, no. Era lo que se llama un hombre de verdad. Vestido de clasicismo y elegancia, culto en historia y poesía, aficionado taurino de corazón.
Era un caballero. Generoso en el pensar, y divertido en el vivir, y sincero en el actuar.. Era como hay que ser: pura verdad, pura honradez, puro saber estar. Y se le llamaba el Señor que sí porque prometía y hacía!
Y, como el día 26 de junio le parecía un día tan hermoso, estaba organizando una jornada campero-flamenca maravillosa. El flamenco es parte principal de España, y España no se entiende sin el flamenco…
El mundo funcionaría mejor con muchas personas que sí..
Al toreo: joya de España
Al flamenco: patrimonio de España
A mi amiga Manuela
A Albriux
A Hugo por sus excelentes notas
A Luis, con cariño
A mi amigo Jm
Y a las personas de verdad


