Érase una vez un cuento de amor. Y era así como son los cuentos de amor: romántico, dulce, de color beige con aroma a canela. Puro. No era de san Valentín, aunque le gustara mucho la fecha: opinaba que los que criticaban la fecha eran los típicos a los que no gustaba regalar. Nunca..
Era un cuento de un 23 de febrero. Porque hay muchas historias. Y la de este cuento era una historia de amor. Nació hace veinte años, que aunque la canción diga que no es nada, es mucho. Es todo. Nació con la flor que llega con la primavera, con las tardes bellas de febrero, con la fe..
Era un cuento de amor de febrero. Febrero es lo que es bonito: los toros que regresan, el olor de la Cuaresma, el sonido de lo que importa. Un cuento que sería el frufrú y la emoción en un vestido blanco blanco blanco. El sí de una promesa eterna. Un altar. Un camino. Una esperanza.
El corazón de febrero escribió un cuento de amor!
Dedicado a mis amigos Arantxa y Carlos
A Luis
Al amor
Al hermoso mes de febrero
A la Cuaresma: época que me encanta
Al toreo: necesito toros ya!
A los vestidos blancos
A la pureza
Y a la verdad


