Se juntaron una tarde de julio a las siete de una jornada tan soleada como calurosa, una de esas tardes lorquianas en las que las chicharras cantan y el tiempo dormita.. y escuchando el sonido de la guitarra española empezaron a conversar..
El Ayer recordaba. Recordar es vivir dos veces. Añoraba la plaza de Linares con los ecos de Manolete, los días en los que el Maestro Ordóñez invitaba a cada rondeño a apreciar su lidia al séptimo toro, las faenas del Rey David, los lances de Manzanares..
El Mañana soñaba. Soñar es vivir en el deseo. Imaginaba a Pablo Aguado toreando en el clasicismo de su adultez, los años ya dorados de Juli y Talavante.. intuía a novilleros que prometen triunfando y haciendo su camino..
El Ayer casi lloraba. Teniendo la muñeca que es pura joya de José Tomás, la clase de Perera, la bohemia de Morante, las bellas plazas de Sevilla y Granada y tantas… sentía pena porque la defensa del toreo no fuera mayor. No fuera enorme!
Defendamos el toreo! Es lo nuestro!
Dedicado al toreo
A los toreros mencionados
A Carlos
A Luis
A mi Sevilla
Y a todas aquellas personas de alma sensible


