El Arte sonrió. Aunque llevaba mascarilla sí sonrió. Y aquella sonrisa vistió de plata y de oro la tarde, la ciudad, la vida. El Arte estaba en aquel momento cerca de Sevilla. Sevilla: la que es duende y maravilla.
El Arte era un volante de esfuerzo y de alma y un verso de alegría y de fe. Era cultura, era lectura, era todo. No presumía jamás, únicamente se vanagloria lo que poco es. No conocía la queja: era la bondad y el ole..
El Arte aquel día iba a disfrutar la corrida de toros. Como otras veces iba al teatro o al ballet o leía cuentos en la biblioteca. Le gustaba el sentimiento. Valoraba mucho la creatividad y la pureza…
Valoraba lo que de verdad importa..
Dedicado al arte: sin arte la vida es nada
A Luis
A las corridas de toros
A los toreros: hoy especialmente a Juli y Pablo
A los libros
A la esencia


