Como ya regresaban al colegio (algo que es muy normal y muy necesario) en la aldea se celebraba aquella tarde la jornada del chocolate. Se juntaban todos los niños tras las clases para patinar, jugar al toro, leer cuentos, recitar poemas, pintar…
Y después llegaba la merienda!
En la aldea se comía mucha fruta y se comía sano, es muy importante. Así que en aquella ocasión no pasaba nada si el rey era el chocolate. Se repartían galletas de chocolate blanco con frambuesas, se bebía té con chocolate en tazas de Sargadelos..
Se ofrecían onzas de chocolate con leche y cacahuete, gustaban mucho los bombones de chocolate negro con avellana.. Y se reía y se hablaba de toreros y de faenas y se comentaban películas y obras de teatro. Y olían a hierbabuena las calles..
Este es un cuento de una aldea muy culta y poblada por personas alegres y con ganas de vivir la vida..
Dedicado al chocolate
Al toreo
A los libros
A mi Luis
A las personas alegres
Y a la gente que hace las cosas bien


