Se marchaba Agosto. A dormir su sueño de descanso y arena. Y se marchaba feliz.. el chiringuito que habían montado funcionaba perfectamente…
Una adolescente se enamoraba de uno que besaba bien mientras leía Circe cerca del agua; dos ancianos comentaban La colmena; un joven leía relatos de Proust..
Pablo, tumbado a la sombra de su sombrilla, devoraba las páginas de un libro de Joselito el Gallo; Marta, a sus quince, se atrevía con La Regenta..
Lourdes comentaba La chica salvaje con una amiga.. y se preparaba para cumplir años al día siguiente; las abuelas leían a Lorca…
Septiembre despertaba.. dorado y sereno.. y festejaba la idea de aquel chiringuito. Un local de lectura. Un sitio donde coger y dejar libros. Un templo de la palabra!
Un cuento de agosto sobre libros
Leer es vivir mejor
A Marta
A Pablo y a Pablo
A Lourdes, en su pre-cumpleaños
A Luis
Al toreo
A la memoria de Joselito el Gallo
A agosto
A cada libro: puro tesoro
A la cultura y a las personas que leen


