CIUDAD DE MÉXICO.
Isabel II es la actual monarca de Reino Unido, tiene 92 años, y su estado de salud comienza a ser motivo de rumores. ¿La razón?, no acudió el pasado lunes al bautizo del príncipe Luis y días antes canceló su asistencia a un evento religioso por sentirse indispuesta.
De inmediato, el Palacio de Buckingham salió a tratar de atajar los comentarios: “la decisión no se debe a motivos de salud”, dijeron, sino que fue acordada con los duques de Cambridge y padres del festejado, Guillermo y Catalina.
Pero los rumores crecieron porque se tiene el antecedente de que hace un par de semanas el número dos del gabinete del gobierno, David Lidington, presidió una reunión con miembros del Ejecutivo en la que abordó el plan a seguir en caso de la muerte de la monarca, aseguró el periódico The Sunday Times.
Añadió que el encuentro no estuvo motivado por “preocupaciones específicas” sobre la salud de la reina, a pesar de que ocurrió la misma semana en la que canceló su asistencia al servicio religioso en la catedral de San Pablo por sentirse indispuesta.
Según The Sunday Times, se habló sobre el momento en el que la premier Theresa May se dirigiría a los británicos tras la muerte de la soberana y se estableció que se declararían diez días de luto nacional.
Pero ¿qué más pasará cuando la reina muera?
El diario The Guardian reveló hace unos días los detalles del plan que se suponía era el secreto mejor guardado del gobierno: el London Bridge, que se trata del complejo procedimiento que deberán seguir las autoridades británicas, la diplomacia, la familia real, la BBC y las fuerzas armadas cuando la reina muera.
El informe fue dado a conocer justo al día siguiente del bautizo de Luis, sí, al que no asistió la monarca.
El periódico asegura que la respuesta del país será “monumental” incluso si se compara con la muerte de la princesa Diana, en 1997.
London Bridge is down” (el puente de Londres cayó). Con estas palabras, a través de una línea telefónica privada, el primer ministro (Theresa May) será avisado del deceso. El encargado de hacer la llamada será el secretario privado de la reina (sir Christopher Geidt).
Poco después, desde el Centro de Respuesta Global del Ministerio de Exteriores, comenzarán las comunicaciones a los 15 gobiernos en los que Isabel II es jefe de Estado y de los otros 36 países del Commonwealth.
Luego, detalla el diario, por otro canal seguro, será avisada la BBC (el servicio público de radio y televisión británico), que desde 1930 activó un “Radio Alert Transmission System” (Sistema de Transmisión de Alertas de Radio), que prevé las modalidades del anuncio a los súbditos británicos.
De inmediato, un sirviente de la monarca colocará en el portón del Palacio de Buckingham un aviso luctuoso, que también será reproducido en el portal de la realeza.
Además, todas las transmisiones serán interrumpidas con la frase: “This is BBC from London” (Esta es la BBC desde Londres): todos los británicos sabrán entonces que algo grave sucedió.
También, las radios comerciales serán avisadas a través de una señal especial. En su consola de control se encenderá una luz azul que indicará que deberán pasar la transmisión a las noticias. La orden será poner, durante la espera, música “inofensiva”.


