Con la representación de José Domingo Berzunza Espínola, director del Instituto de Capacitación para el Estado de Campeche, el jefe del departamento Jurídico, Darwin Enrique Pech Alamilla, recibió hoy peticiones formales de instructores del organismo, quienes solicitan información con respecto a las adecuaciones académicas que buscan eficientar y elevar el nivel de capacitación.
Poco antes de mediodía se recibió a cerca de 90 instructores de diferentes planteles del ICAT, que individualmente entregaron documentos que piden la información con respecto a las modificaciones a la reglamentación académica que deben entrar en vigor en breve, tras su publicación en el Periódico Oficial, lo cual permitirá ofrecer a quienes se capacitan en el ICATCAM mayor calidad y pertinencia en los cursos que toman y, por ende, más posibilidades de autoemplearse u obtener espacios en el marcado laboral.
Pech Alamilla señaló que hay 314 instructores en total en el ICATCAM, los cuales atienden a 12 planteles, incluyendo los denominados acciones móviles y los centros de capacitación autorizados. De este total, son cerca de 244 quienes han manifestado sus intenciones de apegarse a la nueva normatividad, y el resto se muestra reacio a adoptar las nuevas disposiciones.
Explicó que aquellos que no están conformes, que son quienes hoy acudieron a entregar peticiones de información -alrededor de 80-, son principalmente los que actualmente imparten cursos de escasa pertinencia y empleabilidad viable (que no reúnen los 15 alumnos que marca la normatividad), que ya no le representa a los educandos oportunidades reales de autoemplearse o insertarse al mercado laboral a través de alguna empresa.
No obstante, dijo que por instrucciones de Berzunza Espínola se ha instrumentado un programa de Reconversión, a través del cual los instructores que imparten cursos de escasa pertinencia pueden sumarse y adherirse hacia otras opciones más demandadas, de acuerdo con las actuales condiciones del mercado laboral.
El jefe del departamento jurídico señaló que es entendible que estos instructores sean reacios al cambio, pero el mercado laboral actual no pide, sino que exige opciones más tecnológicas y acordes a los tiempos modernos.
Pech Alamilla reiteró que el director General tiene la más amplia disposición de dialogar e informar adecuadamente a los instructores, como lo ejemplifica que cerca de 250 estén ya de acuerdo con integrarse a las nuevas disposiciones académicas y administrativas que en breve entrarán en rigor.


