{"id":9966,"date":"2018-03-23T00:00:00","date_gmt":"2018-03-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/decir-y-hacer"},"modified":"2024-02-22T21:26:12","modified_gmt":"2024-02-23T03:26:12","slug":"decir-y-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/decir-y-hacer","title":{"rendered":"DECIR Y HACER"},"content":{"rendered":"<p>Por Francisco L\u00f3pez Vargas<\/p>\n<p>En las campa\u00f1as los pol\u00edticos siempre nos dicen cosas que luego no hacen. De hecho, para certificar su compromiso Enrique Pe\u00f1a Nieto puso de moda firmar sus promesas ante notario p\u00fablico. As\u00ed de grave es la necesidad de que su audiencia les crea: no basta la promesa, la palabra del pol\u00edtico tiende a estar devaluada, a ser escuchada por una poblaci\u00f3n incr\u00e9dula porque vaya que le han ofrecido y vaya que les han fallado no s\u00f3lo en no cumplir sino en no ser honrado.<\/p>\n<p>Es como si el poder pol\u00edtico tuviera como un gran im\u00e1n un presupuesto que al no ser supervisado en su ejercicio, pues se presta a m\u00e1s de una desviaci\u00f3n, a m\u00e1s de un trato extralegal y pues todos quieren llegar a \u00e9l convenciendo de que son la mejor opci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el M\u00e9xico del pasado, todas las decisiones importantes pasaban por el presidente y Los Pinos. De plano, sin ambages, usando su poder metaconstitucional, Luis Echeverr\u00eda \u00c1lvarez despidi\u00f3 a Hugo B. Margain de la Secretar\u00eda de Hacienda cuando a \u00e9ste se le ocurri\u00f3 decirle que el pa\u00eds no pod\u00eda endeudarse m\u00e1s si no se somet\u00eda a una aut\u00e9ntica reforma fiscal. A Hugo lo relev\u00f3 en Hacienda Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, a la postre candidato presidencial y \u00fanico en los comicios de 1976 con el 91 por ciento de los votos y postulado no s\u00f3lo por el PRI sino tambi\u00e9n por el Partido Popular Socialista y el Aut\u00e9ntico de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Ese par de decisiones empezaron a fraguar \u201cEl estallido de la crisis mexicana del 76 se traduce en la culminaci\u00f3n de un proceso que ya se ven\u00eda surgiendo lentamente desde 1971, a\u00f1o en el cual se contrae la econom\u00eda nacional registr\u00e1ndose un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4.2%, considerado su peor dato registrado desde 1959. El impacto del colapso de la econom\u00eda mundial va a significar para nuestro pa\u00eds el que pr\u00e1cticamente fueran suspendidas las compras de mercanc\u00edas mexicanas en el mercado, traduci\u00e9ndose esto a la vez en que la actividad industrial  cayera a un 6.7%, adem\u00e1s de quiebras y despidos masivos.<\/p>\n<p>\u201cLa desprometedora situaci\u00f3n de la econom\u00eda mexicana de aquellos a\u00f1os hizo que los inversionistas se lanzar\u00e1n a la b\u00fasqueda de acciones m\u00e1s seguras y rentables, por consiguiente se fugaron grandes cantidades de dinero al mismo tiempo que ca\u00eda la inversi\u00f3n extranjera. \u201cAnte esta problem\u00e1tica el gobierno, con Luis Echeverr\u00eda al frente, se opt\u00f3 por tratar de financiar el d\u00e9ficit de divisas por medio de hacer un aumento de la deuda externa y las reservas internacionales (medidas adoptadas err\u00f3neas ya que solo aumento el d\u00e9ficit sin ver mejora),  las reservas terminan por agotarse no dejando otro camino mas que el de devaluar el peso el 1 de septiembre de 1976 de 12.50 a 24.75 unidades por d\u00f3lar. Con esta medida quedaba sin recursos la pol\u00edtica de estabilizaci\u00f3n cambiara, el desarrollo estabilizador, que se extendi\u00f3 a lo largo de 22 a\u00f1os\u201d. (fin de la cita de La Econom\u00eda.com)<\/p>\n<p>Todos conocemos el error que fue privatizar la banca como consecuencia de esa crisis al finalizar el gobierno de L\u00f3pez Portillo, quiz\u00e1 el presidente m\u00e1s corrupto y m\u00e1s fr\u00edvolo del siglo pasado, crisis que a\u00fan padecemos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>El gobierno result\u00f3 ser un operador corrupto: los cines no dejaban dinero y las ventas de las dulcer\u00edas pod\u00edan ser nulas una noche o maravillosas al d\u00eda siguiente, de acuerdo con el \u00e1nimo o la necesidad del administrador. As\u00ed era la corrupci\u00f3n \u2013hoy se ha sofisticado ante los candados-: se extend\u00eda a todos los \u00e1mbitos de las empresas del Estado sin importar si eran autom\u00f3viles, casas, terrenos o hasta pulquer\u00edas o salones de belleza.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador nos receta todos los d\u00edas una serie de mandamientos que, sin dudarlo, desmienten sus operadores pol\u00edticos: Romo asegura que se respetar\u00e1n las reformas energ\u00e9ticas y fiscales mientras Andr\u00e9s participa con empresarios; en sus asambleas, Paco Ignacio Taibo desmiente esa afirmaci\u00f3n y dice que L\u00f3pez Obrador ya lo asegur\u00f3 y ellos como asamblea ya lo autorizaron; Romo dice que el aeropuerto s\u00ed se har\u00e1, mientras L\u00f3pez Obrador dice que no; Tatiana Clouthier dice que no puede hablar de la decisi\u00f3n de incorporar en el Senado a Napole\u00f3n G\u00f3mez Urrutia mientras L\u00f3pez Obrador lo defiende.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s evita hablar del matrimonio igualitario, del aborto y del laicismo en la pol\u00edtica pero se afilia a un partido radical de derecha, dice que hay que hacer una Constituci\u00f3n moral para el pa\u00eds y como buen evang\u00e9lico pretenden fingir que un v\u00eddeo contra la iglesia y la \u201cgente bien\u201d fue espont\u00e1neo y no producto de un encargo que hasta detalles exigi\u00f3 para realizarlo.<\/p>\n<p>Nada habla mejor o peor de uno que sus actos y el candidato de Morena vaya que ha tenido reveses de \u00e9l mismo, de sus dichos, de sus hechos.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 el resultado de los comicios de 2018, pero ser\u00eda un error regresar al pa\u00eds a una econom\u00eda dictada desde Los Pinos. Demasiados a\u00f1os de lucha para librarnos de un presidente omnipotente y omnipresente como para reeditar ese error que nos mantiene como un pa\u00eds de crisis recurrentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claroscuro<\/p>\n","protected":false},"author":1021,"featured_media":9967,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9966"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1021"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9966"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28469,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9966\/revisions\/28469"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9967"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}