{"id":9829,"date":"2018-03-09T00:00:00","date_gmt":"2018-03-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/manos-a-la-obra-2"},"modified":"2024-02-22T21:24:54","modified_gmt":"2024-02-23T03:24:54","slug":"manos-a-la-obra-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/manos-a-la-obra-2","title":{"rendered":"Manos a la obra"},"content":{"rendered":"<p>Por Jordy Abraham Mart\u00ednez<br \/>Jordy Abraham @gmail.com \/ @JordyAbraham<\/p>\n<p>Mucho se ha hablado en los \u00faltimos a\u00f1os sobre la importancia de desarrollar la inteligencia emocional para dar cara a los retos que se nos presentan en la vida de manera ecu\u00e1nime, congruente y asertiva. Lo cierto es que conservar el equilibrio mental para tomar decisiones en momentos dif\u00edciles, es f\u00e1cil de decir, pero sumamente complejo de realizar. <br \/>Cuando aparece una adversidad en nuestro camino es com\u00fan sentirnos abrumados, como si aquello que hemos construido con base a esfuerzo arduo estuviese a punto de derrumbarse. Las emociones negativas se hacen notar, pareciera que entonces todo se nubla y se vuelve a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil encontrar soluciones viables. <\/p>\n<p>Los problemas son inevitables, por mucho que nos conduzcamos con orden y compromiso, siempre hay factores externos que no est\u00e1n bajo nuestras manos, por lo cual son circunstancias que no podemos controlar. As\u00ed, tenemos que confiar en que el empe\u00f1o personal, nos ayudar\u00e1 a sobreponernos a las adversidades cuando estas emerjan. Ahora bien, si no se tiene un plan trazado ni un proyecto s\u00f3lido, no habr\u00e1 modo alguno de aspirar a lograr aquellos objetivos deseados. Ning\u00fan viento es favorable para quien no conoce el puerto al cual se dirige. <\/p>\n<p>Un antiguo planteamiento filos\u00f3fico asegura que los problemas no nos deben causar angustia excesiva ni hacernos caer en la desesperaci\u00f3n. Si el problema en cuesti\u00f3n tiene soluci\u00f3n, entonces no debemos preocuparnos sino activar en marcha la estrategia para resolverlo. Por otro lado, si el problema que nos aqueja no tiene soluci\u00f3n, no tiene sentido alguno agobiarnos, ya que suceder\u00e1 lo que tenga que pasar. El gran dilema consiste en sacudirnos las emociones nocivas que afectan nuestro juicio y nos impiden salir de situaciones desfavorables.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n, la experiencia y el talento deben hacerse presentes precisamente en tiempos desventajosos. La grandeza viene tras superar las afrentas. Los personajes m\u00e1s legendarios de la historia son aquellos que pudieron vencer las circunstancias m\u00e1s hostiles, con valent\u00eda y entrega apasionada. <\/p>\n<p>Depende de cada uno cu\u00e1l ser\u00e1 la actitud que tomar\u00e1 en esas horas cr\u00edticas donde hace falta actuar con convicci\u00f3n. La preocupaci\u00f3n puede ser un mal cuando se apodera de nosotros para quitarnos la concentraci\u00f3n, el sue\u00f1o e incluso consigue bajar nuestros \u00e1nimos. En vez de sumergirnos en el temor o la consternaci\u00f3n, debemos darles cara a los problemas. Quien solo se preocupa, pero no se ocupa, no hallar\u00e1 respuestas a los obst\u00e1culos que se le interpongan. <\/p>\n<p>Seamos trasformadores de nuestra propia realidad y aprendamos a disfrutar del recorrido que nos toca vivir, con sus altibajos y satisfacciones, con sus victorias y sus derrotas. Todo suma para bien, si sabemos tomar como lecciones aquello que nos ocurre mientras el tiempo sigue su marcha implacable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":9830,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9829"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9829"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9829\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28414,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9829\/revisions\/28414"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9829"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9829"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9829"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}