{"id":9797,"date":"2018-03-08T00:00:00","date_gmt":"2018-03-08T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/chocolate-2"},"modified":"2024-02-22T21:24:35","modified_gmt":"2024-02-23T03:24:35","slug":"chocolate-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/chocolate-2","title":{"rendered":"Chocolate&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Al perro le llam\u00f3 Chocolate.. Por mil razones.. y todas ellas hermosas. Porque cuando era m\u00e1s peque\u00f1ita hab\u00eda visto con su abuela una muy divertida pel\u00edcula, Bienvenido, Mr Marshall, y le hab\u00eda encantado la anciana que lo \u00fanico que quer\u00eda era chocolate. <\/p>\n<p>Porque mam\u00e1 no era nada dulcera, beb\u00eda caf\u00e9 solo y sin az\u00facar, y sin embargo era adoradora del chocolate puro. Porque a su hermana le acababan de regalar tabletas muy diferentes y sabrosas: chocolate con sal, chocolate con rosa andina, chocolate con nueces..<\/p>\n<p>Porque su otra hermana le\u00eda muchos c\u00f3mics y era una estupenda entendida en ellos, y ten\u00eda uno sobre el chocolate magn\u00edfico! Porque ella era muy taurina, y el nombre Chocolate pose\u00eda gran importancia en el toreo. Porque el perro ten\u00eda unos incre\u00edbles ojos marrones&#8230;<\/p>\n<p>Y Chocolate fue muy feliz con su nombre&#8230;<\/p>\n<p>Estaba aqu\u00ed saboreando el delicioso chocolate que me han regalado por mi cumplea\u00f1os y se me ocurri\u00f3, como buena persona no dulcera amante del cacao&#8230;<br \/>Dedicado a la gente sensible<br \/>A mis ni\u00f1as: Marta y su teatro; Lourdes y sus caballos; Celia, bomb\u00f3n de chocolate la llaman; Jimena y sus aventuras; Casilda y su deporte; Carlota y Candela y su duende; Roc\u00edo y su arte..<br \/>Dedicado a mi Luis<br \/>Al toreo<br \/>A mi hermana, apasionada del c\u00f3mic<br \/>Y a mi maguito<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a la gente sensible&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":9798,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9797"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9797"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9797\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28401,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9797\/revisions\/28401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}