{"id":9711,"date":"2018-02-28T00:00:00","date_gmt":"2018-02-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/desde-la-diversidad-a-la-union"},"modified":"2024-02-22T21:23:49","modified_gmt":"2024-02-23T03:23:49","slug":"desde-la-diversidad-a-la-union","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/desde-la-diversidad-a-la-union","title":{"rendered":"Desde la diversidad a la uni\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/p>\n<\/p>\n<p>Jam\u00e1s pongamos condiciones para nada. Todo se puede superar por muy<br \/>\ncatastr\u00f3fica que sea la situaci\u00f3n. La unidad es m\u00e1s grande que el conflicto.<br \/>\nEso siempre. S\u00f3lo hace falta poner nobleza en el \u00e1nimo, tes\u00f3n en el buen hacer<br \/>\nde las propias actitudes y generosidad en el perd\u00f3n. Precisamente, aquello que<br \/>\nnos ennoblece, radica en nuestra capacidad de sufrir por los dem\u00e1s y en no<br \/>\npermitir que los dem\u00e1s sufran por nuestras mezquindades. En cualquier caso,<br \/>\ntodos los Estados han de tener por objetivo que el pueblo se fraternice y no se<br \/>\ndesespere, ni camine en el descontento. Aprendan los gobiernos de todo el mundo.<br \/>\nDejen de ser el problema. La naturaleza, por s\u00ed misma, nos acompa\u00f1a. El encanto<br \/>\nest\u00e1 en la diversidad de sentirnos libres y responsables, en la confluencia de<br \/>\nese incalculable para\u00edso silvestre que nos armoniza y nos engrandece la<br \/>\nexistencia, puesto que nada somos sin esa embellecedora estampa de latidos en<br \/>\nbusca de otros abecedarios m\u00e1s sublimes, capaces de hacernos tan eternos como<br \/>\ntiernos.<\/p>\n<p>Vuelva, pues a nosotros, la ternura, el reposo del caminante, la alegr\u00eda<br \/>\nque brota del encuentro. Ya est\u00e1 bien de agredir y de despreciar a los seres<br \/>\nm\u00e1s d\u00e9biles e indefensos. Olvidamos que nos necesitamos todos, aunque \u00fanicamente<br \/>\nsea para compartir caminos y darnos compa\u00f1\u00eda. Ojal\u00e1 aprendamos a vencer la<br \/>\ncrueldad destructora \u00f3 destructiva, que tanto nos asalta en estos instantes de<br \/>\nendiosamientos y podredumbres. En general, las poblaciones disminuyen a un<br \/>\nritmo alarmante debido a la desaparici\u00f3n de su h\u00e1bitat y sus presas, las<br \/>\ninteracciones con humanos, la caza furtiva y el comercio il\u00edcito. Por<br \/>\nejemplo, la poblaci\u00f3n de tigres ha disminuido un 95 por ciento en los \u00faltimos<br \/>\ncien a\u00f1os, y la de leones africanos un 40 por ciento en los \u00faltimos 20 a\u00f1os,<br \/>\ntal y como reconoce una reciente estad\u00edstica difundida por Naciones Unidas. Esto<br \/>\ndebiera hacernos reflexionar. Si fundamental es saber qui\u00e9nes somos y por qu\u00e9<br \/>\nvivimos, hemos de no pecar de ignorancia y valorar tambi\u00e9n lo que se nos ha<br \/>\ndonado, primordialmente para participarlo. No malgastemos entonces nuestros<br \/>\npasos en dar marcha atr\u00e1s, que la esencia de la vida es ir hacia adelante, no<br \/>\nrevueltos, pero siempre juntos.<\/p>\n<p>Ciertamente, tenemos una necesidad de combatir los delitos contra el<br \/>\nmedio ambiente y la disminuci\u00f3n de especies causada por la actividad humana,<br \/>\npero igualmente hemos de fortalecernos los corazones para no caer en la<br \/>\ndejadez. Quiz\u00e1s sea el momento de despertar, de abrir las puertas de uno mismo,<br \/>\nde dejarse sorprender por la realidad que nos circunda y de analizar<br \/>\nsituaciones tan bochornosas, como las vividas por esas mujeres sirias que ahora<br \/>\ndenuncian haber recibido ayuda humanitaria a cambio de favores sexuales.<br \/>\nRealmente estos comportamientos salvajes, tan despreciables como<br \/>\ndeshumanizadores,  nos dejan sin palabras,<br \/>\npero no podemos dejarnos absorber por esta h\u00e9lice de maldades, debemos aglutinar<br \/>\nfuerzas conjuntas y pensar que, entre todos, podemos hacer m\u00e1s por nuestros<br \/>\nan\u00e1logos, cada cual desde su posici\u00f3n. Para empezar, tenemos la mejor<br \/>\nestrategia para prevenir esta atm\u00f3sfera intimidatoria, la del respeto a los<br \/>\nderechos humanos. Su protecci\u00f3n y promoci\u00f3n ha de ser un deber esencial de toda<br \/>\nautoridad que gobierna desde la \u00e9tica de las responsabilidades.<\/p>\n<p>Posiblemente tengamos que aprender a gobernarnos antes a nosotros mismos.<br \/>\nNadie da lo que no posee. En ocasiones, somos nuestro peor enemigo. Solemos<br \/>\nderrotarnos unos a otros. Por esa ausencia educativa de conjunto que impera en<br \/>\nel mundo, resulta complicado hasta obtener lo mejor de s\u00ed. Nos hace falta<br \/>\nreeducarnos, de continuo y persistentemente. A mi juicio, el primer paso radica<br \/>\nen humanizarnos desde la pluralidad de cultos y culturas, algo que siempre nos<br \/>\nenriquece, haci\u00e9ndonos m\u00e1s solidarios y menos ego\u00edstas. Deber\u00edamos pensar en<br \/>\nesto. Por otra parte, me viene a la memoria algo que Mahatma Gandhi (1869-1948) ya se interrog\u00f3 en su \u00e9poca: \u201c\u00bfQu\u00e9<br \/>\notro libro se puede estudiar mejor que el de la humanidad?\u201d As\u00ed es, m\u00e1xime en<br \/>\nestos reinados donde nada de lo que ocurre en el planeta nos resulta ajeno. Por<br \/>\nsi fuera poco, pensemos adem\u00e1s en que todos respiramos el mismo aire, y con \u00e9l,<br \/>\nlas mismas l\u00e1grimas vertidas, con las que luego a continuaci\u00f3n nos ba\u00f1amos.<\/p>\n<p>En efecto, est\u00e1 visto que cuando el poder quebranta horizontes, en lugar<br \/>\nde asistir para traspasarlos, al final se corrompe y, despu\u00e9s de enviciado el<br \/>\nvicio, todo resulta necio, hasta presentar las cosas como si fueran buenas,<br \/>\ncuando en realidad son nefastas. Por eso, es importante poner en el centro de<br \/>\nnuestras vidas la fuerza del alma, no el poder\u00edo del mercado, al menos para<br \/>\npoder acoger existencias dejadas en el abandono m\u00e1s cruel. En consecuencia, ha<br \/>\nllegado el momento de la comuni\u00f3n de \u00e1nimos, todos ellos siempre necesarios e<br \/>\nimprescindibles, para acrecentar esa unidad acorde con la vida, desde la<br \/>\ndocilidad m\u00edstica de cada cual. De ah\u00ed, la precisi\u00f3n de aprender a<br \/>\nsobrellevarnos, pero tambi\u00e9n a sobrecogernos, ante nuestras propias miserias<br \/>\nhumanas.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9711"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9711"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28367,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9711\/revisions\/28367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}