{"id":9692,"date":"2018-02-26T00:00:00","date_gmt":"2018-02-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/otro-talante-y-otros-talentos"},"modified":"2024-02-22T21:23:36","modified_gmt":"2024-02-23T03:23:36","slug":"otro-talante-y-otros-talentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/otro-talante-y-otros-talentos","title":{"rendered":"Otro talante y otros talentos"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por: V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>=========================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>=========================<\/b><br \/>&nbsp;  <br \/>El mundo necesita reducir tensiones, sobre todo entre las diferentes fuerzas pol\u00edticas internas de los pa\u00edses y sus sectores sociales, y para ello, la \u00fanica salida es propiciar di\u00e1logos sinceros, encuentros sensatos m\u00e1s all\u00e1 del populismo, as\u00ed como una conciencia de respeto a los derechos humanos y al estado de Derecho. Nos hace falta llenar los caminos humanos de un nuevo esplendor vital, que mana de nuestra dedicaci\u00f3n a los dem\u00e1s y de la alegr\u00eda compartida. Por eso, me emocionan aquellos caminantes siempre dispuestos a ser creativos para mejorar la vida de los otros y no tanto la suya, con  genio e ingenio permanente para realzar las atm\u00f3sferas con la proximidad de una mirada que acaricia. Por tanto, cada cual tenemos una misi\u00f3n reconstructora, que hemos de llevarla a cabo de modo ejemplarizante, dando forma est\u00e9tica a todas aquellas ideas de fondo, concebidas con la mente, y que han de estar al servicio de la colectividad. En consecuencia, es tiempo de tomar otro talante, al menos m\u00e1s aut\u00e9ntico, para imprimir otro entusiasmo, adyacente a otros talentos, que nos hagan disfrutar de la vida y so\u00f1ar con un futuro m\u00e1s en familia, m\u00e1s en coherencia de donantes con nuestros principios innatos, sabiendo que la unidad prevalece sobre el conflicto siempre. \u00a1Qu\u00e9 se acabe el lenguaje de la muerte! Son, precisamente, esa suma de corazones latiendo unidos lo que da sentido a nuestra existencia. <\/p>\n<p>Desde luego, merece la pena considerar la pieza de uni\u00f3n entre los diversos puntos de vista. El Acuerdo reciente entre treinta y seis entidades de la ONU para prestar apoyo a los Estados Miembros para que puedan combatir y prevenir actos de terrorismo y extremismo violento, es un claro ejemplo de que juntos cualquier discordia se debilita. De ah\u00ed la necesidad de acoger todas las culturas, talantes e iniciativas, con la \u00fanica condici\u00f3n de que vayan dirigidas a la construcci\u00f3n de un mundo m\u00e1s habitable y, por ende, m\u00e1s conciliador. Pongamos todo el talento y la experiencia en ello, pues como dec\u00eda en su \u00e9poca el militar y pol\u00edtico de origen venezolano, Sim\u00f3n Bol\u00edvar (1783-1830), \u201cla unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino\u201d.  En efecto, todo es en s\u00ed mismo una profunda unidad a pesar de la diversidad de lenguas y de pensamientos, lo que nos exige tomar ese innato esp\u00edritu de comuni\u00f3n, frente a este vivir tan fragmentado, empezando por nuestros propios hogares. Por cierto, Espa\u00f1a, es el segundo pa\u00eds en Europa con mayor tasa de divorcios. Con frecuencia, nos dejamos llevar de las modas, quedando atrapados por esta mentalidad de ruptura de una relaci\u00f3n, sin apenas hacer nada, mientas que a lo mejor con una simple ayuda podr\u00edan superarse las dificultades. Sucede a menudo que los Estados, responsables de esa cohesi\u00f3n social, alientan y alimentan precisamente esta mentalidad divorcista, en beneficio de otros modelos en el que todo se confunde y se deshumaniza. \u00a1Qu\u00e9 se acabe el lenguaje de la mentira! Ya se dice que no hay mayor falsedad que la verdad mal entendida.  Cuidado, adem\u00e1s, que cu\u00e1nto m\u00e1s rueda el enga\u00f1o, m\u00e1s grande se vuelve, es como una bola de nieve.<\/p>\n<p>Sea como fuere, de un tiempo a esta parte, todo lo enmara\u00f1amos hacia la triste situaci\u00f3n del incumplimiento de palabras tan bellas como el amor, lo que genera un ambiente tan provocador, y de tantas incertidumbres, como peligroso. Realmente, con nuestra pasividad nos hemos  desplazado a un horizonte de barbaries que nos dejan sin palabras. Mal que nos pese, la soluci\u00f3n natural a la crisis de cualquier relaci\u00f3n no es la de poner tierra por medio, sino la de reflexionar en conjunto y ver la manera de volver a reintegrarse. Por otra parte, una sociedad que se goza dividiendo dif\u00edcilmente va a proyectar comunidades acogedoras. A mi juicio, no hay situaci\u00f3n complicada que no pueda afrontarse adecuadamente cuando se cultiva un clima coherente aglutinador, tanto de apertura como de reconciliaci\u00f3n. Ser\u00e1 cuesti\u00f3n de revalorizar el amor como abecedario de encuentro, como proyecto de camino, de andanza y convivencia. Claro, que en vista de esta alarmante situaci\u00f3n de absurdos, requerimos de otros talentos menos rencorosos y de otros talantes m\u00e1s indulgentes. Sin duda, andamos hambrientos de nuevas quietudes. Orient\u00e9monos, pues, hacia la aut\u00e9ntica esencia que nos tranquiliza, que no est\u00e1 en la rivalidad ni en la desmembraci\u00f3n, sino en el genuino constructor de v\u00ednculos, de aquellos que reconstruyen la armon\u00eda que se ha roto e instan a no separarnos de los deberes de la justicia, con la clemencia necesaria para comenzar un nuevo andar. \u00a1Qu\u00e9 se acabe el lenguaje de lo absurdo! Ya est\u00e1 bien de tantas necedades. Demasiado larga es la vida para el necio que no atina a reconocerse ni a situarse en su conciencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9692"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9692"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28359,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9692\/revisions\/28359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}