{"id":9533,"date":"2018-02-08T00:00:00","date_gmt":"2018-02-08T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-don-de-la-ensenanza"},"modified":"2024-02-22T21:22:16","modified_gmt":"2024-02-23T03:22:16","slug":"el-don-de-la-ensenanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-don-de-la-ensenanza","title":{"rendered":"El don de la ense\u00f1anza"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>El<br \/>\nconocimiento es \u00fatil en la medida que se comparte con los dem\u00e1s. La sabidur\u00eda<br \/>\nque no se transmite no genera impacto alguno en su entorno. Por ello, la labor<br \/>\nde los educadores debe ser reconocida, respetada y admirada. La educaci\u00f3n es la<br \/>\nherramienta ideal para construir el progreso de cualquier sociedad.<\/p>\n<p>Se<br \/>\nrequiere de muchas cualidades para ser un buen maestro, comenzando por contar<br \/>\ncon una aut\u00e9ntica pasi\u00f3n por la ense\u00f1anza. Sin duda, la paciencia es otra<br \/>\nvirtud presente en quienes transmiten conocimiento, ya que el aprendizaje es un<br \/>\nproceso que conlleva horas, pero que vale la pena. Los resultados son<br \/>\napreciables a mediano y largo plazo en el tejido comunitario. <\/p>\n<p>&nbsp;Un buen profesor o profesora es capaz de<br \/>\nmarcar nuestra vida con alguna lecci\u00f3n determinada. No solo se trata de<br \/>\ncomprender aspectos b\u00e1sicos de asignaturas como matem\u00e1ticas o espa\u00f1ol, sino que<br \/>\nlos consejos que los maestros nos brindan son clave para desarrollar un plan de<br \/>\nvida lleno de \u00e9xitos y satisfacciones.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n<br \/>\nhumana es esencial para complementar cualquier ejercicio de docencia, no es<br \/>\nposible hablar de crecimiento personal sin un adecuado cultivo de principios y<br \/>\nvalores que forjan el car\u00e1cter de cada individuo. Un estudiante destacado sin<br \/>\n\u00e9tica ser\u00e1 en el futuro un trabajador sin compromiso moral. <\/p>\n<p>Claramente,<br \/>\nla responsabilidad es enorme, los educadores tienen en sus manos la preparaci\u00f3n<br \/>\nde la ni\u00f1ez y la juventud mexicana. Si se asume de esta forma, con total<br \/>\ncompromiso, la educaci\u00f3n se vuelve una de las profesiones m\u00e1s nobles, as\u00ed como<br \/>\ntrascendentales. Los padres de familia deben poner de su parte para que sus<br \/>\nhijos reciban una formaci\u00f3n integral en el hogar y en la escuela. <\/p>\n<p>Hay<br \/>\nun elemento importante que va m\u00e1s all\u00e1 de lo que estipulan los libros de texto.<br \/>\nEl docente debe tener la sensibilidad necesaria para crear un v\u00ednculo estrecho<br \/>\ncon el alumno. El profesor debe contar con la habilidad suficiente para motivar<br \/>\nde modo permanente a sus pupilos, con el objetivo de impulsarlos a ser buenos<br \/>\nprofesionistas y mejores seres humanos. El maestro tiene por misi\u00f3n encender<br \/>\nuna llama de amor por el conocimiento en los estudiantes. <\/p>\n<p>Los<br \/>\nprofesionales de la docencia son verdaderos gu\u00edas que nos acompa\u00f1an en los a\u00f1os<br \/>\nm\u00e1s significativos para la formaci\u00f3n. Sin embargo, el maestro nunca deja de<br \/>\naprender, pues la sabidur\u00eda no deja de alimentarse d\u00eda con d\u00eda. La interacci\u00f3n<br \/>\nentre el alumno y el profesor es enriquecedora para este \u00faltimo en igual<br \/>\nmedida. El ense\u00f1ar es una vocaci\u00f3n especial y extraordinariamente gratificante.\n<\/p>\n<p>Aprendamos<br \/>\na reconocer a los educadores como agentes de transformaci\u00f3n positiva en nuestra<br \/>\ncomunidad. Seamos agradecidos con quienes invirtieron su empe\u00f1o en formarnos<br \/>\npara ser ciudadanos de bien. Valoremos las ense\u00f1anzas que nos han dado nuestros<br \/>\nmaestros y procuremos difundir aquello que conocemos. Apliquemos el<br \/>\nconocimiento para emprender proyectos positivos, con liderazgo y<br \/>\nresponsabilidad social.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conocimiento es \u00fatil en la medida que se comparte con los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9533"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9533"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28297,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9533\/revisions\/28297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}