{"id":9477,"date":"2018-01-31T00:00:00","date_gmt":"2018-01-31T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-etica-de-los-compromisos"},"modified":"2024-02-22T21:21:48","modified_gmt":"2024-02-23T03:21:48","slug":"la-etica-de-los-compromisos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-etica-de-los-compromisos","title":{"rendered":"La \u00e9tica de los compromisos"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>=========================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>=========================<\/b><br \/>&nbsp;  <br \/>En este mundo, no s\u00f3lo cabemos todos con sus diversos rostros y multitud de rastros, tambi\u00e9n estamos llamados a confluir en un mar de entendimiento, mediante un encuentro sincero de individuo a individuo, que nos lleve con una actitud humilde a saber aprender de los dem\u00e1s. Verdaderamente, nuestra concordia est\u00e1 supeditada a la colectividad de la que somos parte exclusiva, sin obviar el todo necesario e imprescindible del que tambi\u00e9n formamos porci\u00f3n. Por ello, nadie puede quedar excluido. Las barreras del encierro y la marginalidad no tienen sentido alguno. Todos nos merecemos la oportunidad de poder desarrollarnos como personas, m\u00e1xime en un momento en el que estamos interconectados a trav\u00e9s de las tecnolog\u00edas. <\/p>\n<p>Ahora lo que hace falta es que esta interconexi\u00f3n, sirva como est\u00edmulo creativo para encontrar los caminos adecuados y propicios para humanizarnos, pues aunque estamos en la era del conocimiento y la informaci\u00f3n, tenemos que decir no a tanta falsedad sembrada, a una econom\u00eda sin alma, donde lo que impera es el poder del dinero y que seamos productivos en esta sociedad de mercado. Quiz\u00e1s tengamos que aprender a reflexionar. Y con ello, a pasar de los modales en el decir, a la \u00e9tica de los compromisos; a ser m\u00e1s responsables en la acci\u00f3n y m\u00e1s coherentes en el hacer. Por otra parte, tenemos la oportunidad de ofrecer otras moradas m\u00e1s solidarias, con el retorno a un orden social m\u00e1s equitativo, concienci\u00e1ndonos de que todo ha de estar en favor del ser humano. A\u00fan tenemos cerca de cinco millones de ni\u00f1os en el mundo que padecen desnutrici\u00f3n aguda grave y cerca de cuarenta millones de personas carecen de acceso a agua potable. Estos son los tristes datos, que refrendan nuestra pasividad y falta de coraje.<\/p>\n<p>Algunos partidos pol\u00edticos hambrientos de votos juegan a la confusi\u00f3n, llegando a normalizar algo tan deleznable como el odio. Lo que menos le interesa es la ciudadan\u00eda. Estimo, por tanto, que la pol\u00edtica ha de ser m\u00e1s po\u00e9tica, o sea m\u00e1s de servicio desinteresado, y as\u00ed podremos encauzar otro orden existencial m\u00e1s justo. Por desgracia, estamos cosechando un futuro lleno de incertidumbres que nos afecta a todos, debido a las guerras, la variabilidad econ\u00f3mica, el cambio clim\u00e1tico y las desigualdades crecientes. De ah\u00ed, la necesidad de una \u00e9tica responsable que nos encamine hacia otros horizontes m\u00e1s aut\u00e9nticos, lo que nos exige de otros cultivos m\u00e1s reeducadores, o si quieren rehabilitadores, destinados a hacernos pensar cr\u00edticamente para poder discernir lo que m\u00e1s nos conviene, dentro de un universal camino de maduraci\u00f3n en valores. <\/p>\n<p>Confiemos que siendo la generaci\u00f3n de j\u00f3venes m\u00e1s numerosa que se haya visto en nuestra propia historia, y aunque buena parte viva en pa\u00edses muy fr\u00e1giles y afectados por conflictos, y otros est\u00e9n desempleados,  sepamos renacer sin postergar a nadie, estrechando lazos aunque s\u00f3lo sea para ayudarnos a sobrellevar las cargas. En efecto, los j\u00f3venes siempre est\u00e1n dispuestos al cambio y esto es bueno para construir la unidad, no la uniformidad, sino la reafirmaci\u00f3n conjunta como especie pensante globalizada, que ha de comprenderse bajo el techo de la diversidad. <\/p>\n<p>Ante esta realidad, es el momento de jugar limpio, de comprometerse y rechazar cualquier signo de fanatismo vertido hacia sociedades cada d\u00eda m\u00e1s multi\u00e9tnicas, multirreligiosas y multiculturales, que lo que hacen es enriquecernos para iluminar y renovar el mundo. Escuch\u00e9monos todos. Promovamos di\u00e1logos verdaderos. Analicemos situaciones. A veces nos sorprende quien menos pensamos. No s\u00f3lo hay que indignarse hace falta tambi\u00e9n implicarse e involucrarse. Mientras las naciones m\u00e1s ricas del mundo debaten sobre pol\u00edtica migratoria, Uganda se ha convertido en uno de los pa\u00edses del mundo que m\u00e1s refugiados acoge. A Uganda llegan, cada d\u00eda, quinientas personas, huyendo de la hostilidad y la persecuci\u00f3n en pa\u00edses vecinos. Ellos s\u00ed que nos dan una lecci\u00f3n de fronteras abiertas. <\/p>\n<p>Sin duda, es tiempo de obligarnos. En ocasiones, somos demasiado autocomplacientes. Reconsideremos nuestro modo de actuar desde una \u00e9tica m\u00e1s racional, algo previo para poder renacer de estas cenizas que entre todos hemos desparramado por el planeta. Desde luego, hay que atreverse a encontrar los nuevos puntos de coincidencia entre humanos, los nuevos s\u00edmbolos que nos entusiasmen, y a partir de aqu\u00ed, el acompa\u00f1amiento ser\u00e1 m\u00e1s llevadero, m\u00e1s necesario, si en verdad nuestro compromiso por el bienestar de nuestros semejantes es tan real como serio. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9477"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9477"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9477\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28275,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9477\/revisions\/28275"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}