{"id":9463,"date":"2018-01-29T00:00:00","date_gmt":"2018-01-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ser-dueno-de-uno-mismo"},"modified":"2024-02-22T21:21:37","modified_gmt":"2024-02-23T03:21:37","slug":"ser-dueno-de-uno-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ser-dueno-de-uno-mismo","title":{"rendered":"Ser due\u00f1o de uno mismo"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>=========================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>=========================<\/b><br \/>&nbsp; <br \/>Me gustan aquellos gent\u00edos que son due\u00f1os de s\u00ed mismos, que no juzgan y tienden manos, aquellos que miran a los dem\u00e1s sin etiquetas, con la mirada del consuelo y las lentes de la generosidad, porque actuando as\u00ed se construye un mundo m\u00e1s habitable y humano. Tambi\u00e9n me apasionan aquellos foros de di\u00e1logo sincero que encuentran \u00e1mbitos de acuerdo y resuelven problemas juntos. Por el contrario, me desaniman los que se desentienden de todo y practican la indiferencia ante su an\u00e1logo. Han perdido el coraz\u00f3n. S\u00f3lo ven por los ojos del dinero. A pesar de ello, creo que la legi\u00f3n de bondadosos es superior a la de los inhumanos. Alg\u00fan lector me dir\u00e1, \u00bfy eso por qu\u00e9? Quiz\u00e1s sea algo innato, puesto que no se puede cimentar nada, sino es a base de la compasi\u00f3n, que es lo que nos embellece al mostrarnos aut\u00e9nticos, originales en definitiva. Precisamente, desde esa originalidad del desprendimiento de uno mismo en favor de los otros, de nuestros semejantes, es c\u00f3mo podemos alcanzar una sociedad floreciente; con unos moradores en los que realmente cada uno viva para los dem\u00e1s, y los dem\u00e1s vivan para cada uno. <\/p>\n<p>Reivindiquemos ser due\u00f1os de uno mismo en una sociedad que tantas veces nos roba hasta nuestra propia esperanza de subsistencia. Justo por ello, hoy m\u00e1s que nunca, necesitamos reencontrarnos. Caminar unidos para trabajar por la justicia, despojados de todo poder, ya que lo importante es servir, no servirnos de la gente. S\u00f3lo as\u00ed activaremos lo arm\u00f3nico. El d\u00eda en que todos los seres humanos se abracen a sus latidos, a su paz interior, ser\u00e1 un signo evidente de que hemos hallado la comuni\u00f3n entre todos, a trav\u00e9s de lo que somos: m\u00e1s esp\u00edritu que cuerpo, m\u00e1s verdad que mentira, m\u00e1s bondad que maldad. Por tanto, bajo esta galaxia po\u00e9tica, hemos de abrir las puertas del alma a refugiados y migrantes. Un coraz\u00f3n que encierra, destruye lo mejor de s\u00ed, que es el donarse. Por muy desdichado que uno sea, siempre se puede dar aliento a alguien; y, en todo caso, indignarse ante el mal. Todos, absolutamente todos, tenemos la responsabilidad de hacer frente a tantos sembradores de odio y venganza, cada cual desde su posici\u00f3n, si en verdad queremos levantar un porvenir digno para todos, de respeto a los derechos humanos y de acatamiento a los valores y principios inherentes a nuestra existencia.<\/p>\n<p>Para desgracia nuestra, continuamos viviendo en ese estado de amenaza permanente, de esclavitud ante una caterva de explotadores a los que habr\u00eda que reconducir hacia una vida m\u00e1s sensible con el soplo humano. La tarea no es imposible. Es cuesti\u00f3n de querer, de asumir este deber, el de respetar la libertad de cada uno. Ya est\u00e1 bien de tanta propaganda, de tanto enga\u00f1o y manipulaci\u00f3n. Conocemos los horrores del pasado. No los repitamos. Recapacitemos ante el reconocimiento de los mutuos derechos y el cumplimiento de los respectivos deberes. Hag\u00e1moslo con empe\u00f1o, considerando a todo individuo por min\u00fasculo que nos parezca, como parte nuestra, como parte de ese progreso social que ha de hermanarnos sin exclusi\u00f3n alguna. De ah\u00ed, la necesidad de una autoridad p\u00fablica de alcance global, que contribuya a promover y a defender, junto a ese bien colectivo planetario, ese orden moral en la que el ser humano sea se\u00f1or de s\u00ed y esclavo de nadie. Ahora bien, uno tiene que aprender a dominarse a s\u00ed mismo, con la libertad que esto requiere, y la solidaridad que ha de verter, para que no surjan divisiones. Si hay que alzar voces que sea para una reconciliaci\u00f3n efectiva. <\/p>\n<p>A veces pienso que es hora de los grandes encuentros, de las c\u00e9lebres conjunciones de ideas, de las insignes escuchas, de los inmensos anhelos en suma. Requerimos estampar una nueva direcci\u00f3n en el mundo, al menos para ser m\u00e1s tolerantes y comprensivos, para abrirnos a una nueva historia donde la humanidad en su conjunto se reconcilie con ella misma y, de este modo, se pueda activar otro mundo m\u00e1s avenido. El incumplimiento de nuestras obligaciones m\u00e1s innatas nos perjudica gravemente a todos. Por eso, es fundamental la reconstrucci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s humilde, en la cual todos tengamos cabida, pues hasta el momento presente andamos demasiado endiosados y caprichosos. Hemos de abrirnos, pues. Actitudes como el lanzamiento del A\u00f1o Europeo del Patrimonio Cultural 2018 en B\u00e9lgica es lo que hace crear conciencia de lo mucho que podemos hacer unidos, celebrando nuestra propia diversidad cultural y comparti\u00e9ndola con el resto de los continentes. As\u00ed se llevar\u00e1n a cabo actividades de sensibilizaci\u00f3n en todo el mundo, con la ayuda de las delegaciones europe\u00edstas. Por ejemplo, la Delegaci\u00f3n de la UE en Jap\u00f3n tiene previsto lanzar un calendario sobre el A\u00f1o y la Delegaci\u00f3n de la UE en M\u00e9xico est\u00e1 preparando una exposici\u00f3n sobre el patrimonio cultural de Europa, por citar s\u00f3lo algunos eventos. Al fin y al cabo, la cultura nos injerta conocimientos de nuestra continuidad hist\u00f3rica, lo que nos permite reflexionar sobre maneras de pensar y vivir, y esto siempre es bueno para acrecentar lo de ser due\u00f1o de uno mismo. Ojal\u00e1, viendo nuestra propia genealog\u00eda, aprendamos a ser sirvientes de una conciencia ennoblecida y pura. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9463"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9463"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28269,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9463\/revisions\/28269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}