{"id":9441,"date":"2018-01-26T00:00:00","date_gmt":"2018-01-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/donde-hay-acciones-sobran-las-palabras-2"},"modified":"2024-02-22T21:21:30","modified_gmt":"2024-02-23T03:21:30","slug":"donde-hay-acciones-sobran-las-palabras-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/donde-hay-acciones-sobran-las-palabras-2","title":{"rendered":"Donde hay acciones, sobran las palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por: Jordy R. Abraham<br \/>JordyAbraham@gmail.com \/ @JordyAbraham<\/p>\n<p>Se dice que cada uno es esclavo de las palabras que pronuncia, al tiempo que es due\u00f1o de lo que calla. La prudencia es una cualidad humana que todo individuo deber\u00eda de desarrollar, ya que esta viene acompa\u00f1ada de m\u00faltiples beneficios. <br \/>En ocasiones la impulsividad nos provoca la aparente necesidad de expresar nuestro sentir o pensar, sin considerar el entorno, el momento, ni las circunstancias. Lo anterior es particularmente notorio cuando nos sentimos agraviados, molestos o indignados por alguna situaci\u00f3n determinada. <br \/>Lo cierto es que no es f\u00e1cil conducirse de una manera prudente, por lo cual es indispensable ir cultivando esta virtud a lo largo de la vida, de la mano de la inteligencia emocional. Otro dicho popular indica que no siempre es oportuno decir lo que se piensa, sin embargo, siempre se debe pensar lo que se va a decir. <br \/>Aquello que ya se ha dicho, no puede ser retirado, por lo que es sumamente peligroso hablar de m\u00e1s cuando las emociones se encuentran exacerbadas. Es de sabios razonar antes de externar un punto de vista, como afirma el proverbio: \u201ccuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio\u201d. <br \/>Quienes no dominan sus pasiones ni controlan sus impulsos, tienden a ser imprudentes al expresarse. El arrepentimiento es recurrente para esta clase de personas, debido a que los costos a pagar pueden ser muy elevados a nivel profesional y personal. <br \/>Ahora bien, la prudencia no solo debe radicar en el hablar, sino tambi\u00e9n en el actuar. El decidir qu\u00e9 hacer y cu\u00e1ndo hacerlo implica habilidad, as\u00ed como sensibilidad. Nuevamente, las emociones negativas pueden jugar en nuestra contra, orill\u00e1ndonos a ejecutar conductas desmedidas o poco racionales. <br \/>La ira y el rencor, por citar ejemplos, tienden a ser enemigas de la prudencia, no obstante, es necesario aprender a escoger las batallas que se van a librar, nunca generando discordia ni violencia, sino siempre con arreglo a la diplomacia, la empat\u00eda y la conciliaci\u00f3n. <br \/>Por otro lado, virtudes como la templanza, la paciencia y el pensamiento cr\u00edtico, nos permitir\u00e1n que la prudencia sea un objetivo m\u00e1s asequible de alcanzar. Ser contundente en las palabras que se emiten y contundente en las acciones, esa es la culminaci\u00f3n de los que poseen este gran valor humano. <br \/>Reflexionemos sobre nuestra manera de pensar, hablar y actuar, conscientes de que la congruencia es la clave para ser ejemplos de honorabilidad. Cuando la mente, la boca y las manos se alinean para trabajar con responsabilidad por causas justas, los resultados suelen ser positivos, pero sobre todo trascendentales. Construyamos juntos una sociedad m\u00e1s racional, m\u00e1s igualitaria y con m\u00e1s valores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":9442,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9441"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9441"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28261,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9441\/revisions\/28261"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}