{"id":9373,"date":"2018-01-19T00:00:00","date_gmt":"2018-01-19T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/dar-para-trascender-2"},"modified":"2024-02-22T21:21:01","modified_gmt":"2024-02-23T03:21:01","slug":"dar-para-trascender-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/dar-para-trascender-2","title":{"rendered":"Dar para trascender"},"content":{"rendered":"<p>Por: Jordy R. Abraham<br \/>JordyAbraham@gmail.com \/ @JordyAbraham<\/p>\n<p>Una de las satisfacciones m\u00e1s gratas de la vida se obtiene al ayudar al necesitado de manera incondicional sin esperar nada a cambio. Nace el impulso por dar desinteresadamente cuando asumimos el compromiso de ser entes solidarios. Este atributo debe regir nuestro actuar como seres humanos iguales en derechos y dignidad. <br \/>La empat\u00eda es fundamental para generar una conciencia colectiva que permita percatarnos de la obligada interconexi\u00f3n que media entre todas las personas. Solo si logramos comprender este concepto tan elemental pero tan profundo, podremos ser desprendidos y trascender hacia la vocaci\u00f3n de servicio al bien com\u00fan. Quienes sucumben ante la frivolidad y la arrogancia, no son capaces de observar estos aspectos, pues se encuentran cegados por el ego\u00edsmo. Estos individuos dif\u00edcilmente apoyar\u00e1n a sus semejantes, a no ser que puedan ser retribuidos en consecuencia.<br \/>La nobleza propia de apoyar a los que lo necesitan es sincera y transparente, porque es motivada por los ideales m\u00e1s esenciales que nos hacen humanos. Ahora bien, no se requiere ser un gran empresario o un multimillonario para ser generoso con los desfavorecidos. Es cierto que ha habido notables fil\u00e1ntropos a lo largo de la historia, cuya fortuna les ha permitido colaborar con distintas causas altruistas, demostr\u00e1ndonos que la verdadera plenitud \u00fanicamente se puede conseguir cuando el \u00e9xito se emplea para ayudar a otros. <br \/>Por otro lado, en ocasiones aquellos que menos tienen, son los que m\u00e1s dan, pues la experiencia les otorga una sensibilidad particular que se desarrolla con el padecimiento de esas carencias que flagelan a los m\u00e1s vulnerables. No hace falta ser grandes para servir, pero hay que servir para ser grandes. Debemos estar dispuestos a apoyar permanentemente y no exclusivamente cuando nos sobre comida o pretendamos deshacernos de ropa que ya no usamos. <br \/>Siempre es buen momento para hacer acciones positivas. Mientras haya hambre y desigualdad en el mundo, habr\u00e1 urgencia de actuar por parte de mujeres y hombres que comprendan el significado de la caridad como motor de la paz social y del progreso comunitario. Hacer el bien sin mirar a quien, deber\u00eda ser un principio rector que produzca una sinergia que incentive la sana convivencia en un medio fraternal. <br \/>Cada uno es responsable del legado que quiere dejar en el mundo. No se trata de ser importante o famoso, sino de ser \u00fatil para resolver las asignaturas pendientes del tejido social. Es mejor dar que recibir, porque el contribuir nos llena de plenitud con lo que se alcanza la trascendencia. Poco o mucho, lo relevante es contar con la firme convicci\u00f3n de aportar para bien. San Francisco de As\u00eds alguna vez asegur\u00f3: \u201cComienza haciendo lo que es necesario, despu\u00e9s lo posible y de repente estar\u00e1s haciendo lo imposible\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":9374,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9373"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9373"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9373\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28235,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9373\/revisions\/28235"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}