{"id":9358,"date":"2018-01-18T00:00:00","date_gmt":"2018-01-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-respeto-como-exigencia-armonica"},"modified":"2024-02-22T21:20:53","modified_gmt":"2024-02-23T03:20:53","slug":"el-respeto-como-exigencia-armonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-respeto-como-exigencia-armonica","title":{"rendered":"El respeto como exigencia arm\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>=========================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>=========================<\/b><br \/>&nbsp; <br \/>Necesitamos avivar el lenguaje de la consideraci\u00f3n y del respeto. Tenemos la obligaci\u00f3n de hacerlo, de despojarnos de toda amargura para tomar otros modales m\u00e1s arm\u00f3nicos, que son los que verdaderamente nos acrecientan el di\u00e1logo, a fin de poder convivir en esa diversidad globalizada. Desde luego, no es f\u00e1cil vivir en grupo sino aceptamos esa pluralidad de culturas, de sentimientos o lenguajes, y al hacerlo hemos de tener adem\u00e1s una idea clara, que respet\u00e1ndonos frenaremos todas las maldades que este mundo aglutina, m\u00e1xime cuando los l\u00edderes de algunos pa\u00edses han perdido la sensatez y gobiernan a su antojo. Dicho lo cual, convendr\u00eda tomar lecci\u00f3n de nuestro pasado, al menos para asegurarnos el porvenir como especie pensante. Deber\u00edamos, a rengl\u00f3n seguido, hacer examen de conciencia cada cual consigo mismo, tambi\u00e9n esas personas acaudaladas, que adem\u00e1s de tener acceso a todas las desgravaciones, se les suele perdonar todo. Pienso, en consecuencia, que ha llegado el momento de ser m\u00e1s ecu\u00e1nimes. No podemos seguir el camino irresponsable del desacato hacia una vida seg\u00fan el caudal atesorado, puesto que todas son exclusivas, imprescindibles e importantes. <\/p>\n<p>Pensemos que todos nos merecemos el mismo tributo, el de la estima. Por eso, causa verdadera tristeza que los j\u00f3venes hoy en d\u00eda sean unos d\u00e9spotas, contradiciendo a sus progenitores desconsideradamente, faltando al respeto a sus educadores, dilapidando todo lo que hallan en el camino.  Somos una generaci\u00f3n que desprecia, descarta o ignora, todo aquello que no sirve o produce, como pueden ser nuestros  propios abuelos. Olvidamos que son una riqueza de vivencias, y por ende, de sabidur\u00eda. Ojal\u00e1 aprendamos a rectificar de nuestros errores, porque hasta el mismo impulso democr\u00e1tico no es nada, sino se basa en la deferencia del individuo como ser racional. Hoy sabemos que, en las econom\u00edas avanzadas, las personas viven m\u00e1s, sobre todo si tienen m\u00e1s estudios o m\u00e1s recursos. Por consiguiente, una redistribuci\u00f3n del gasto en educaci\u00f3n o salud de los sectores acaudalados a los sectores pobres, aumentar\u00eda la esperanza de vida en el mundo, lo que conllevar\u00eda aparte de un afecto hacia nuestros an\u00e1logos, ser\u00eda tambi\u00e9n un gran paso para empezar a construir otro mundo con menos desigualdades y m\u00e1s habitable.<\/p>\n<p>Entre los ciudadanos, como entre las naciones, la mente tolerante ha de ser el abecedario a utilizar permanentemente. Si en verdad queremos un planeta unido hacen falta alianzas aut\u00e9nticas, solidarias y responsables, implementadas por el Estado de Derecho. No hay otra opci\u00f3n. Ya est\u00e1 bien de tanta desconsideraci\u00f3n hacia la vida humana. En este sentido, nos injerta cierta esperanza, saber que entre las muchas \u00e1reas de trabajo de Naciones Unidas est\u00e1n: el fortalecimiento de estrategias antiterroristas, la coalici\u00f3n con la Uni\u00f3n Africana, la desnuclearizaci\u00f3n de la pen\u00ednsula coreana, el pacto mundial de migraci\u00f3n, la situaci\u00f3n en pa\u00edses de Medio Oriente, reforzar las operaciones de mantenimiento de la paz y superar la contradicci\u00f3n entre el respeto a los derechos humanos y la soberan\u00eda nacional. Causa verdadero pavor, realmente, la escalada de hostilidades que sufre buena parte del mundo con un impacto devastador. Respet\u00e9monos y, al menos, consideremos el derecho internacional. Hay que detener la violencia como sea y permitir que las organizaciones humanitarias puedan ayudar a las personas necesitadas. <\/p>\n<p>Por eso, por tantas vidas truncadas, pido a todo el mundo sometimiento y trabajar por la justicia, esa que defiende toda existencia sin condicionantes, esa que abraza la verdad sin fisuras e ilustra el intelecto, suavizando actitudes y promoviendo concordias, que la vida se hizo para vivirla y disfrutarla, no para malgastarla o destruirla. Dejemos de ser nuestro peor enemigo.  En otro tiempo, ya el obrero ten\u00eda m\u00e1s necesidad de respeto que de pan, como expres\u00f3 el fil\u00f3sofo y economista alem\u00e1n Karl Marx (1818-1883). Hoy continuamos, en el mismo desprop\u00f3sito del tajo: la ausencia de salarios dignos es la mayor injusticia que padecemos para que pueda realizarse todo ser humano. Lo mismo sucede con la m\u00e1xima de vive y deja vivir, fundamento de cualquier otro derecho, incluidos los de la libertad. Confiemos, pues, en regresar a ese equilibrio natural, por el que el cuerpo y el esp\u00edritu coexisten en buena armon\u00eda, para experimentar la respetabilidad hacia toda criatura, empezando por nosotros mismos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9358"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28229,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9358\/revisions\/28229"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}