{"id":9138,"date":"2017-12-12T00:00:00","date_gmt":"2017-12-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/del-dialogo-a-la-construccion-de-ideas"},"modified":"2024-02-22T21:19:18","modified_gmt":"2024-02-23T03:19:18","slug":"del-dialogo-a-la-construccion-de-ideas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/del-dialogo-a-la-construccion-de-ideas","title":{"rendered":"Del di\u00e1logo a la construcci\u00f3n de ideas"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por: Jordy R. Abraham.<\/b><\/p>\n<p><b>jordyAbraham@gmail.com \/ @JordyAbraham&nbsp;<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>El<br \/>\nreconocido autor Dale Carnegie sol\u00eda mencionar en sus publicaciones: \u201cla \u00fanica<br \/>\nmanera de salir ganando en una discusi\u00f3n, es evit\u00e1ndola\u201d. Cuando se genera un<br \/>\npunto de conflicto entre dos o m\u00e1s individuos, las pasiones argumentativas<br \/>\npueden exacerbarse hasta el l\u00edmite del respeto y la tolerancia. Cada persona<br \/>\nposee una opini\u00f3n personal sobre un determinado tema, la cual se basa en su<br \/>\nexperiencia y conocimientos propios. Al abordarse un tema pol\u00e9mico, con frecuencia<br \/>\nse originan disputas en las que las diversas ideas chocan entre s\u00ed, dej\u00e1ndose a<br \/>\nun lado el raciocinio y dando lugar a la efervescencia de los postulados<br \/>\nemocionales. <\/p>\n<p>El<br \/>\ndi\u00e1logo es una de las herramientas m\u00e1s \u00fatiles para aportar posibles soluciones<br \/>\na problemas comunes. La suma de distintas voces suele ser muy enriquecedora<br \/>\ncuando la conversaci\u00f3n se lleva de manera adecuada. A este ejercicio se le<br \/>\nconoce como di\u00e1logo y es el pilar de la sana convivencia entre pares. Este<br \/>\nconcepto trascendental no podr\u00eda entenderse sin las figuras de la cordialidad,<br \/>\nla empat\u00eda y la prudencia. La funci\u00f3n crucial del di\u00e1logo es fomentar acuerdos<br \/>\nmediante el uso de la inteligencia, minimizando las diferencias y hallando<br \/>\npuntos de concordancia.<\/p>\n<p>La<br \/>\ndiplomacia es la disciplina que se encarga de efectuar el di\u00e1logo para la<br \/>\nresoluci\u00f3n de conflictos complejos entre diversos liderazgos. Aqu\u00ed se hace<br \/>\npresente la negociaci\u00f3n, que es necesaria, pero siempre con arreglo a la<br \/>\nhonorabilidad y la integridad de los valores. El enga\u00f1o debe ser erradicado de<br \/>\ncualquier oportunidad que tenga por objeto dar pie a acuerdos diplom\u00e1ticos. La<br \/>\nastucia no se mide por la cualidad de enga\u00f1ar, sino por la creatividad para<br \/>\nplantear soluciones id\u00f3neas que beneficien a todas las partes involucradas. <\/p>\n<p>Las<br \/>\npalabras son poderosas y es responsabilidad de cada ser humano, el emplearlas<br \/>\nde manera correcta. Un dicho afirma que somos due\u00f1os de nuestro silencio y<br \/>\nesclavos de aquello que pronunciamos. Un elogio sincero puede prevalecer en la<br \/>\nmemoria para toda la vida, mientras que una injuria dirigida puede ocasionar el<br \/>\nm\u00e1s intenso de los resentimientos, tambi\u00e9n de modo permanente.<\/p>\n<p>La<br \/>\nasertividad es una caracter\u00edstica de los l\u00edderes. La diplomacia consiste en<br \/>\nsaber qu\u00e9 decir, cu\u00e1ndo decirlo y c\u00f3mo decirlo. Si desarrollamos la habilidad<br \/>\nrequerida para escoger sabiamente las palabras que usamos, ser\u00e1 m\u00e1s sencillo<br \/>\nestablecer relaciones interpersonales positivas. Construyamos di\u00e1logos que<br \/>\npermitan abonar razonamientos para trabajar por causas justas. Evitemos<br \/>\nocasionar animadversi\u00f3n con terceros por aferrarnos a posturas personales. No<br \/>\nseamos v\u00edctimas de la necedad por sucumbir ante la vanidad. El pensamiento<br \/>\ncr\u00edtico y el intercambio de ideas son capaces de transformar sociedades, pero<br \/>\nhace falta de mujeres y hombres que se decidan a emprender esta tarea.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9138"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28145,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9138\/revisions\/28145"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}