{"id":9058,"date":"2017-12-04T00:00:00","date_gmt":"2017-12-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-campo-de-los-conflictos-humanos-una-derrota-al-raciocinio"},"modified":"2024-02-22T21:18:33","modified_gmt":"2024-02-23T03:18:33","slug":"el-campo-de-los-conflictos-humanos-una-derrota-al-raciocinio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-campo-de-los-conflictos-humanos-una-derrota-al-raciocinio","title":{"rendered":"El campo de los conflictos humanos; una derrota al raciocinio"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por: V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>=========================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>=========================<\/b><\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca nos necesitamos unos a otros. S\u00f3lo hay que escuchar el testimonio de las agencias humanitarias, asistiendo a decenas de millones de personas necesitadas, salvando millones de vidas, restaurando esperanzas perdidas, reponiendo ilusiones, e incluso, regenerando territorios afectados por conflictos y desastres naturales. Ya est\u00e1 bien de tantas luchas innecesarias, en permanente batalla entre la realidad y la conciencia. Abandonemos este campo de hostilidades, volvamos al pensamiento arm\u00f3nico y reaparezcamos como personas de paz, dispuestas siempre a contener nuestras furias desde la exploraci\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica. No podemos seguir alimentando la confusi\u00f3n de conceptos, ni tampoco alentando un modo de vida basado en producir y disfrutar. Toda esta atm\u00f3sfera de falsedades lo \u00fanico que favorece es un juego de esclavitudes como jam\u00e1s hemos tenido la especie humana. Por eso, es importante decir \u00a1basta!, prepararnos para la relaci\u00f3n entre diferentes, mediante una pedagog\u00eda comprensiva, orientada a reconducirnos, con lo que esto significa para la formaci\u00f3n del car\u00e1cter, para el dominio y recto uso de las cosas, sabiendo que todos somos \u00fanicos, necesarios e irrepetibles.<\/p>\n<p>Realmente, el olvido de la verdad, la perversi\u00f3n permanente de las costumbres, la inmoralidad que nos gobierna en buena parte del planeta, nos hace retornar la mirada a muchos de nuestros antecesores y ver, en ellos, nuestros propios desaf\u00edos. En este sentido, el cardenal J.H. Nuewman, gran defensor de la naturaleza humana, lleg\u00f3 a afirmar que \u201cla conciencia tiene unos derechos porque tiene unos deberes\u201d. Ciertamente, as\u00ed es, lo que nos exige coherencia y congruencia con nuestras actuaciones, que han de ser conformes al ansiado bien colectivo que todos a\u00f1oramos. Es, pues, urgente que estemos en disposici\u00f3n de auxilio. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. Hay gentes que no pueden esperar por m\u00e1s tiempo. En general, m\u00e1s de 145 millones de personas en todo el mundo necesitar\u00e1n asistencia y protecci\u00f3n humanitaria, requiriendo m\u00e1s fondos que nunca para ayudarlos. La solidaridad, por tanto, tiene que llevarnos a dar respuestas contundentes y a asociarnos m\u00e1s estrechamente con las agencias de desarrollo. En la misma l\u00ednea de compromiso, las leyes de migraci\u00f3n tienen el deber de cumplir con los derechos y la protecci\u00f3n de los ni\u00f1os. Ojal\u00e1 los l\u00edderes mundiales y los legisladores reunidos en Puerto Vallarta (M\u00e9xico), del 4 al 6 de diciembre, forjen un consenso sobre los compromisos pol\u00edticos y financieros de conformidad con la Declaraci\u00f3n de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes y la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o. En cualquier caso, no perdemos la esperanza de que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>Sabemos que los ni\u00f1os refugiados y migrantes son especialmente vulnerables a la xenofobia, el abuso, la explotaci\u00f3n sexual y a la falta de acceso a los servicios sociales. De igual modo, tambi\u00e9n nos consta que muchas personas mayores piensan que su vida tiene menos valor y, como resultado de ello, son m\u00e1s proclives a la depresi\u00f3n y al aislamiento social. Lo mismo sucede con las mujeres, a la vez que hace falta poner fin a la violencia contra ellas y las ni\u00f1as, es menester que nadie se quede atr\u00e1s. Nos hace falta, en consecuencia, otro entusiasmo tan reparador como activista. En ocasiones, la vida se nos torna absurda y es preciso mirar m\u00e1s all\u00e1 para poder observar la mano de otros unida a la nuestra, siempre tendida y extendida, creciendo en el amor que es lo que realmente da valor a nuestro vivir. Perpetuamente saludable, es sumar fuerzas para aliviar lamentos y asegurar que el sufrimiento sea m\u00e1s llevadero y no se vuelva a repetir. La tarea no es f\u00e1cil y ha de ser continua, se trata de  hacer del mundo un lugar mejor. Convencido de que a esta sociedad la cambian los entusiastas, injertados al esp\u00edritu del voluntariado, siempre en guardia como los verdaderos poetas de  coraz\u00f3n y vida, personas que se convierten en ciudadanos del mundo, dispuestos a darlo todo para fraguar nuestro futuro com\u00fan en un planeta totalmente globalizado, donde han de respetarse la peculiaridad de cada ser humano. Pensemos, por tanto, en la manera de conversar coalig\u00e1ndonos de manera s\u00f3lida, con abecedarios \u00e9ticos, para que faciliten el encuentro, con la estima a toda savia humana. Indudablemente, el recurso al poder de las armas para dirimir las controversias no tiene sentido, en la medida que es una derrota a nuestro propio esp\u00edritu de raciocinio y a nuestra diferencial existencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9058"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9058"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28113,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9058\/revisions\/28113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}