{"id":9051,"date":"2017-12-04T00:00:00","date_gmt":"2017-12-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/y-fue-de-verdad"},"modified":"2024-02-22T21:18:28","modified_gmt":"2024-02-23T03:18:28","slug":"y-fue-de-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/y-fue-de-verdad","title":{"rendered":"\u00a1Y fue de verdad!"},"content":{"rendered":"<p>Gan\u00f3 el certamen aquella postal&#8230; El concurso se celebraba a\u00f1o tras a\u00f1o cuando empezaba diciembre. Se hab\u00edan presentado much\u00edsimos ni\u00f1os! Hab\u00eda abetos inmensos con miles de cajas de regalo debajo. Princesitas en rosa y dorado patinando debajo de un cielo de estrellas azules. Hab\u00eda nieve en calles, hab\u00eda chimeneas encendidas, calcetines rojos&#8230;<\/p>\n<p>Aquella tarjeta era sencilla. El fondo plateado.. un nacimiento de los de toda la vida dibujado en una esquina, una corona de Adviento con sus velas. Unos ni\u00f1os pintados en el centro, uno en el suelo haciendo un puzzle, la ni\u00f1a sentada entre su abuelo y su abuela, leyendo un cuento navide\u00f1o. Sobre una mesa una bandeja con mantecadas. Una familia..<\/p>\n<p>Una postal hermosa. Familiar. Hogare\u00f1a!<\/p>\n<p>La ni\u00f1a que la hab\u00eda dibujado se llamaba Roc\u00edo. Cuando anunci\u00f2 que compartir\u00eda su premio, un vale para comprar juguetes en una conocida tienda, con ni\u00f1os en situaci\u00f2n de precariedad econ\u00f2mica le dijeron que la Navidad viv\u00eda en la pureza de sus ojos. Y era verdad!<\/p>\n<p>Dedicado a Roc\u00edo, una ni\u00f1a buena<br \/>A mi amiga Rosario y a su estupenda familia por tratarnos tan bien a mi hermana y a m\u00ed en Lisboa<br \/>A Vicente Amigo. Gracias por el concierto!<br \/>A mi ni\u00f1o Luis <br \/>A mi torero preferido<br \/>A mi sobrino Carlos, hoy entre nieve<br \/>A mi amigo Juli\u00e1n Contreras<br \/>Y a la gente de verdad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a la gente de verdad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":9052,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9051"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9051"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28110,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9051\/revisions\/28110"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}