{"id":8999,"date":"2017-11-29T00:00:00","date_gmt":"2017-11-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/modernidades-que-no-respetan"},"modified":"2024-02-22T21:18:05","modified_gmt":"2024-02-23T03:18:05","slug":"modernidades-que-no-respetan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/modernidades-que-no-respetan","title":{"rendered":"Modernidades que no respetan"},"content":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/p>\n<p>============================<br \/>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<p>Nos pasamos media biograf\u00eda hostig\u00e1ndonos unos a otros y acos\u00e1ndonos mediante lenguajes hip\u00f3critas, rompiendo con nuestras tradiciones, haciendo barrida de todo, hasta de las ra\u00edces que nos sustentan, como seres vivos y pensantes. Tanto es as\u00ed, que nuestra espec\u00edfica historia de cada d\u00eda, tambi\u00e9n la amoldamos a nuestros intereses, y as\u00ed ha surgido una nueva corriente impositiva de vivir el momento presente, aunque nadie respete a nadie. Hay una colonizaci\u00f3n cultural destructiva a m\u00e1s no poder. No tenemos que ir demasiado lejos para ver algunas muestras, de ese fomento ideol\u00f3gico, que nos deja sin palabras. Todo lo que no me agrada lo acorralo, lo dejo sin espacio, sin camino. No importa el n\u00famero de perseguidos, lo que interesa es el disfrute ego\u00edsta del instante. Da igual que origine desequilibrios. Los poderosos nos han aleccionado hasta el extremo de dejarnos sin conciencia. Lo fundamental es la autonom\u00eda absoluta de los mercados y la especulaci\u00f3n financiera. Vivimos anestesiados. Ayer las diferencias se consideraban. Hoy, con estas modernidades r\u00edgidas, todo se pone en entredicho, hasta la misma creaci\u00f3n o el equivalente sentido natural de las cosas. Ojal\u00e1 abramos los ojos antes de que sea demasiado tarde y pongamos m\u00e1s coraz\u00f3n que ideolog\u00eda en nuestro andar, m\u00e1s serenidad que terror en nuestro sentir, m\u00e1s vida que muerte en suma. <\/p>\n<p>Estamos en la era en que todo se falsifica, en lugar de buscar la rectitud del cobijo y no del ataque permanente. A las realidades hay que conocerlas por su nombre. Y, en este sentido, los sembradores del terror son terroristas, y sus actos son injustificables independientemente de qui\u00e9n, c\u00f3mo, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 se cometan. De ah\u00ed, que todos los Estados han de combatir esta lacra actual, ajust\u00e1ndose a las leyes internacionales humanitarias, de refugiados y de derechos humanos. Sea como fuere, hay que llevar ante la justicia a los perpetradores, organizadores y patrocinadores de estas vilezas, que nos revelan el salvajismo m\u00e1s cruel, donde todo se rige por la fuerza del poder. En efecto, la apuesta de una sociedad menos ideologizada, requiere de unos gobernantes dispuestos a escuchar sobre todo lo dem\u00e1s, y a mandar seg\u00fan la ecu\u00e1nime raz\u00f3n. Ahora sabemos que Latinoam\u00e9rica es la regi\u00f3n m\u00e1s peligrosa del mundo para las mujeres. Por ello, en esta precisa coyuntura, tambi\u00e9n debemos preguntarnos sobre la causa que motiva que, tantas actitudes violentas, crezcan en nuestros corazones. Nada sucede porque s\u00ed. Todo es manipulable. Lo que requiere de nosotros, otras autenticidades, al menos para reconstruir esa pi\u00f1a en torno a una convivencia arm\u00f3nica que nos aglutine sin exclusiones.<\/p>\n<p>En cualquier caso, ante estas modernidades irrespetuosas con algunas gentes, urge repensar en ese esp\u00edritu fraterno que todos requerimos, junto a una presentaci\u00f3n responsable de una sociedad democr\u00e1tica, capaz de ofrecer posibilidades de proceder digno para todos sus moradores. Esta es la cuesti\u00f3n. Por lo tanto, uno debe preguntarse por esta atm\u00f3sfera de ide\u00f3logos doctrinarios que todo lo dividen a su antojo, bloqueando cualquier senda de rescate. Lo importante, a mi juicio, es ser menos predicadores y m\u00e1s servidores unos de otros. Siempre es m\u00e1s valioso tener la incondicional estima por el ser humano, que su fascinaci\u00f3n por lo que nos aporta a favor de nuestra econom\u00eda. Sin duda, es evidente que tenemos que cambiar para no seguir haci\u00e9ndonos da\u00f1o a nosotros mismos, lo que nos exige reencontrarnos con la verdad, que es la que nos har\u00e1 m\u00e1s bondadosos, mejores personas. Seguramente hemos de ir a contracorriente, pero al final del trayecto, despojados de estas nefastas ideolog\u00edas que nos adormecen  en la pasividad, coloniz\u00e1ndonos en la permanente confusi\u00f3n, hallaremos otros caminos m\u00e1s de todos y de nadie, donde la belleza gobernar\u00e1 los espacios. Dicho lo cual, y a mi manera de ver, la m\u00e1s nefasta de todas las ideolog\u00edas es la de g\u00e9nero, destructora como nadie de la familia, puesto que desmantela ese mismo v\u00ednculo innato que nos une y complementa; no en vano, se presenta una sociedad vac\u00eda de fundamentos antropol\u00f3gicos, sin otro inter\u00e9s que el pecuniario. <\/p>\n<p>En un mundo como el actual, tomado por las ideolog\u00edas, o las frenamos puesto que todas ellas son excluyentes y rupturistas, o vamos al fin de la especie humana. Su abecedario es el discurso del odio y la venganza, y esto no puede durar por mucho tiempo, ya que nuestro signo de la interdependencia ha de convertirse en una entrega generosa, cada cual consigo mismo y los dem\u00e1s. No olvidemos, ni por un rato, que somos herederos de generaciones pasadas y de que tenemos el deber comunitario de crecer conjuntamente en humanidad m\u00e1s all\u00e1 de nuestro impulso mezquino, privativo de este materialismo verdaderamente sofocante, que cada amanecer comercializa a\u00fan m\u00e1s si cabe con vidas humanas. Nos alegra, en consecuencia, que el Consejo de Seguridad de la ONU inste una vez m\u00e1s a los Estados a reforzar su compromiso pol\u00edtico y a cumplir las obligaciones jur\u00eddicas de tipificar como delito la trata de personas, adem\u00e1s de prevenirla y combatirla por otros medios. A prop\u00f3sito, el l\u00edder de Naciones Unidas acaba de reiterar el horror generalizado que causaron las recientes im\u00e1genes de migrantes africanos vendidos como mercanc\u00edas en Libia, lo que podr\u00eda constituir un crimen de guerra o de lesa humanidad. Desde luego, es nuestra responsabilidad colectiva detener estos ambientes ideol\u00f3gicos que nos mercantilizan, como agentes de compraventa. Esto conlleva, aparte de hacer justicia, a movernos solidariamente, auxili\u00e1ndonos unos a otros, con vistas al cumplimiento de ese sue\u00f1o respetuoso con toda existencia y que, adem\u00e1s, nos ofrezca fortaleza para el pasaje. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8999"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8999"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28090,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8999\/revisions\/28090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}