{"id":8930,"date":"2017-11-17T00:00:00","date_gmt":"2017-11-17T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-familias-requieren-de-un-bienestar-social-2"},"modified":"2024-02-22T21:17:43","modified_gmt":"2024-02-23T03:17:43","slug":"las-familias-requieren-de-un-bienestar-social-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-familias-requieren-de-un-bienestar-social-2","title":{"rendered":"Las familias requieren de un bienestar social"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<\/p>\n<ul>\n<li><i>385 <\/i><b><i>millones de ni\u00f1os viven en la<br \/>\npobreza extrema.<\/i><\/b><\/li>\n<li><i>264 <\/i><b><i>millones no est\u00e1n<br \/>\nescolarizados.<\/i><\/b><\/li>\n<li><i>5.6 <\/i><b><i>millones<br \/>\nde ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os murieron en 2016 por causas que pod\u00edan haberse<br \/>\nprevenido.<\/i><\/b><\/li>\n<li><i>152 <\/i><b><i>millones de ni\u00f1os y ni\u00f1as a\u00fan<br \/>\nson v\u00edctimas del trabajo infantil.<\/i><\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p><i><\/p>\n<p><\/i><i><\/p>\n<p><\/i><i><\/p>\n<p><\/i><\/p>\n<p>No podemos desfallecer en promover<br \/>\navances y lo prioritario ha de ser la propia especie humana, su continuo<br \/>\ncrecimiento en valores, que repercutir\u00e1 en un sensible crecimiento de bienestar<br \/>\nsocial. Precisamente, la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o establece una<br \/>\nserie de obligaciones, englobadas a la vida, a la salud, a la educaci\u00f3n y a<br \/>\njugar, as\u00ed como el derecho a la vida familiar, a estar protegidos de la ira, a<br \/>\nno ser discriminados y a que se escuchen sus opiniones. Pese a ello, 385<br \/>\nmillones de ni\u00f1os viven en la pobreza externa, 264 millones no est\u00e1n escolarizados<br \/>\ny 5,6 millones de ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os murieron el a\u00f1o pasado por causas<br \/>\nque pod\u00edan haberse prevenido. Adem\u00e1s, todav\u00eda hay 152 millones de ni\u00f1os y ni\u00f1as<br \/>\nv\u00edctimas del trabajo infantil, es decir, casi uno de cada 10 en el mundo. De<br \/>\nellos, poco m\u00e1s o menos la mitad realiza trabajos peligrosos. Es preciso, por<br \/>\ntanto, reconocer que el progreso alcanzado es muy desigual en el planeta.<\/p>\n<p>Volvamos a esa c\u00e9lula inherente y<br \/>\nnatural que son las familias, patria del alma existencial, que est\u00e1n necesitadas<br \/>\nde auxilio aut\u00e9ntico, demandando un bienestar social m\u00e1s incluyente y global. Quiz\u00e1s<br \/>\ntengamos que activar el coraz\u00f3n y juntos gritar las injusticias que vemos en<br \/>\ncada esquina: Nadie sin techo, ninguno sin dignidad. Esta lucha, sin<br \/>\nresentimiento y con \u00e1nimo constructivo, nos vendr\u00e1 bien a todos. Pensemos en la<br \/>\ncantidad de personas que sufren los mayores de los calvarios, hacinados en<br \/>\nalmacenes, hambrientos y sin acceso a los servicios b\u00e1sicos. Su dolor es<br \/>\nnuestro dolor, una ofensa a las entretelas de la humanidad, a lo que somos o<br \/>\ndebemos ser: discernimiento. Hoy sabemos que el internet de las cosas, los<br \/>\nmacrodatos o la inteligencia artificial, revolucionar\u00e1n el mundo de los<br \/>\nnegocios y las sociedades; sin embargo, hay un proceso paulatino de<br \/>\ndesintegraci\u00f3n de los hogares, que debiera cuando menos preocuparnos. Indudablemente,<br \/>\ntal y como est\u00e1 la situaci\u00f3n mundial, urge a mi juico la reconstrucci\u00f3n de las<br \/>\nrelaciones de convivencia en la verdad, en la justicia y en el amor, para que<br \/>\nrestaurado el recto orden general, todos los pueblos gocen de ese v\u00ednculo rec\u00edproco<br \/>\nde prosperidad, de alegr\u00eda y de paz.<\/p>\n<p>Sin duda, hace falta m\u00e1s coraje para<br \/>\ncombatir intereses mezquinos y poder salir de ellos. En consecuencia, tenemos<br \/>\nque invertir mucho m\u00e1s en ser morada, en las oportunidades de futuro para todas<br \/>\nellas, a la vez que hemos de ser compasivos, si en verdad queremos ocuparnos y<br \/>\npreocuparnos por el tipo de mundo a cimentar para nuestros descendientes. Lo<br \/>\nprioritario a mi manera de ver es dejar de aislarnos, de hacer apuestas sobre<br \/>\nun futuro insostenible que pondr\u00e1 en riesgo los ahorros y las sociedades.<br \/>\nLlegado a este punto, el mundo deber\u00eda adoptar una m\u00e1xima que nos relacionase a<br \/>\ntodas las culturas, la de una aut\u00e9ntica estirpe o linaje humanista, sustentada<br \/>\ny sostenida por el respeto y la comprensi\u00f3n mutua. Por eso, tan importante como<br \/>\ndar paso a los grandes proyectos de infraestructuras verdes, es pensar tambi\u00e9n<br \/>\nen ese refugio de abrigo seguro que es la unidad familiar, con todo lo que esto<br \/>\nconlleva de fortaleza conjunta, para una sociedad que desea ser consuelo y<br \/>\nesperanza de un orbe mundializado.<\/p>\n<p>En efecto, podremos ser lo que juntos<br \/>\nqueramos ser. Algo que se aprende en familia, puesto que valores como la<br \/>\nhonestidad, la austeridad, la responsabilidad por el bien colectivo, el<br \/>\nesp\u00edritu solidario y de sacrificio, la cultura del trabajo como derecho y<br \/>\ndeber, sin duda, asegurar\u00e1n un mejor desarrollo para todos los moradores de la<br \/>\ntierra. Por el contrario, la violencia, el ego\u00edsmo personal y colectivo, la<br \/>\ncorrupci\u00f3n, nunca han sido gu\u00eda de progreso ni de dicha alguna. Por desgracia,<br \/>\nhasta que quienes ocupen puestos de liderazgos no acepten cuestionarse, y ser<br \/>\nresponsables, dif\u00edcilmente se va a procurar la complacencia de sus pueblos y la<br \/>\nconjunci\u00f3n de sus ramas. Ya est\u00e1 bien de no hacer, sino de deshacer; de<br \/>\ndestruir y no construir, cuando somos esencialmente seres ben\u00e9ficos, y por<br \/>\nende, individuos que nos crecemos y nos recreamos en genealog\u00eda. Abramos los<br \/>\nojos. Y, si acaso, volvamos al fil\u00f3sofo chino Confucio (551 AC-478 AC):<br \/>\n\u201cArr\u00e9glese al Estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y<br \/>\nbuen ejemplo\u201d. Al fin, sabremos cu\u00e1nto debemos a nuestros progenitores. Ser<br \/>\nagradecido, en todo caso y siempre, es cuesti\u00f3n de sana conciencia. Al menos, dej\u00e9monos<br \/>\ninterpelar.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":8931,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8930"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8930"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8930\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28065,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8930\/revisions\/28065"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}