{"id":8772,"date":"2017-10-27T00:00:00","date_gmt":"2017-10-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/lo-que-la-ley-no-prohibe-lo-puede-prohibir-la-moral"},"modified":"2024-02-22T21:16:28","modified_gmt":"2024-02-23T03:16:28","slug":"lo-que-la-ley-no-prohibe-lo-puede-prohibir-la-moral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/lo-que-la-ley-no-prohibe-lo-puede-prohibir-la-moral","title":{"rendered":"Lo que la ley no proh\u00edbe, lo puede prohibir la moral"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por: Jordy R. Abraham Mart\u00ednez.<\/b><\/p>\n<p>JordyAbraham@gmail.com \/ Twitter: @JordyAbraham <\/p>\n<p>La libertad es la facultad por medio de la cual un individuo es capaz de elegir entre dos o m\u00e1s opciones la mejor. La toma de decisiones es fundamental en el desarrollo humano, porque a trav\u00e9s de ellas se traza la ruta propia y se adquieren experiencias. No obstante, existen etapas de la vida determinantes para el crecimiento personal. En la formaci\u00f3n del car\u00e1cter, la ni\u00f1ez y la adolescencia son particularmente relevantes.&nbsp;<\/p>\n<p>Los excesos en general suelen ser perjudiciales. Las adicciones se dan cuando un sujeto se vuelve dependiente a alguna substancia o conducta. Es decir, que el consumidor pierde el control sobre su manera de usar el agente adictivo en cuesti\u00f3n. Por disponer de libertad, se puede escoger entre alternativas distintas, el problema viene cuando el ser humano opta por un bien aparente, que en realidad le es nocivo. La gente no decide volverse adicta, sino que busca encontrar experiencias gratas al emplear drogas. La falta de afecto, la desesperaci\u00f3n e incluso la curiosidad, pueden ser factores de riesgo que inciten al vicio.&nbsp;<\/p>\n<p>Las legislaciones de los pa\u00edses abordan este tema y en muchas naciones hay una regulaci\u00f3n amplia sobre agentes adictivos. Cada Estado decide cu\u00e1les drogan son legales, as\u00ed como las substancias cuya comercializaci\u00f3n es penada. Aun cuando la discusi\u00f3n se da en el marco de un inter\u00e9s por la salud p\u00fablica, recientemente ha habido pol\u00e9mica en torno a la razonabilidad de algunas restricciones en este sentido.&nbsp;<\/p>\n<p> Ahora bien, me parece que el debate no debe versar sobre la prohibici\u00f3n de ciertos productos, sino que debe de llevar a cabo una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda. Debemos remitirnos a valores tan elementales como la responsabilidad y el pensamiento cr\u00edtico de los integrantes de la comunidad. As\u00ed, desde luego la educaci\u00f3n juega un rol toral. Las bases de civismo y \u00e9tica que se inculcan en el hogar son las de mayor peso.&nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto que la instrucci\u00f3n acad\u00e9mica de los colegios es importante, pero los principios aprendidos en el hogar son la estructura sobre la que se construye la personalidad. La habilidad para tomar decisiones correctas se va consolidando a trav\u00e9s del tiempo y la experiencia de vida.&nbsp;<\/p>\n<p>El criterio del individuo es el que dictar\u00e1 la elecci\u00f3n de opciones ben\u00e9volas o da\u00f1inas. Independientemente de la legalidad o no legalidad en el consumo de una sustancia, el intelecto nos debe alejar de aquello que no es positivo. Por ejemplo, el fumar tabaco es permitido en gran parte del mundo, aunque se sabe que provoca enfermedades. Cada persona es responsable de consumir o no, una substancia que perjudica su integridad. Lo mismo ocurre con el alcohol, pero tambi\u00e9n con los alimentos azucarados. Ambas cosas son malas si se ingieren en exceso.&nbsp;<\/p>\n<p>Es indispensable pensar cabalmente antes de actuar. Aprovechar el intelecto es lo que nos permite tomar mejores decisiones. Sobre todo, debemos ejercer un pensamiento colectivo para no caer en el ego\u00edsmo. Si logramos ser m\u00e1s conscientes de las consecuencias de nuestras elecciones, seguramente generaremos h\u00e1bitos positivos, que nos permitan erradicar las adicciones y los vicios. Cuando las malas decisiones se vuelven una constante, el destino puede ser fatal. Trabajemos para alejar lo que da\u00f1a nuestras vidas y seamos promotores de las virtudes y la sana convivencia. Elijamos el buen camino, que es el camino del bienestar social y personal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8772"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28004,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8772\/revisions\/28004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}