{"id":8767,"date":"2017-10-26T00:00:00","date_gmt":"2017-10-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-necedad-del-que-lo-sabe-todo-sin-saber-nada"},"modified":"2024-02-22T21:16:26","modified_gmt":"2024-02-23T03:16:26","slug":"la-necedad-del-que-lo-sabe-todo-sin-saber-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-necedad-del-que-lo-sabe-todo-sin-saber-nada","title":{"rendered":"La necedad del que lo sabe todo sin saber nada"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Es hora de regresar al sentido humano en nuestro caminar, por muchas diferencias que aglutinemos unos y otros. Necesitamos, aparte de voluntad para llevar a buen t\u00e9rmino el prop\u00f3sito de hacerlo, la comprensi\u00f3n y el respeto por la vida de todo ser humano, con la convicci\u00f3n de que \u00fanicamente nos hermana una cultura replegada en lo aut\u00e9ntico. Por consiguiente, hemos de reconocer que los liderazgos actuales nos deshumanizan hasta perjudicar nuestra propia continuidad como especie. Cuesti\u00f3n grav\u00edsima. Es menester, por tanto, unirnos y enfrentarnos menos, poniendo el \u00e9nfasis en un desarrollo territorial integrado. Para empezar, propongo que ciudades y pueblos sean dise\u00f1ados para vivir juntos, cuando menos para facilitar la utilizaci\u00f3n sostenible de los recursos compartidos. El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que comparte y observa; no en vano, se dice que del escuchar procede la sapiencia y del hablar la contrici\u00f3n. <\/p>\n<p>Sea como fuere, nos recargan los dioses con pedestal y poder\u00edo. El camino del endiosamiento de algunos nos lleva a la estupidez. Muchos habr\u00edan podido llegar a la cognici\u00f3n si no se hubiesen cre\u00eddo ya suficientes lumbreras. M\u00e1s humildad es lo que nos hace falta. \u201cYo s\u00f3lo s\u00e9 que no s\u00e9 nada\u201d, dec\u00eda el inolvidable fil\u00f3sofo griego S\u00f3crates (470AC-399AC). Andamos bajo esta simpleza de abandono, motivados por la indecencia, dej\u00e1ndonos encantar por las ideolog\u00edas m\u00e1s inhumanas, convertidos en insensatos, sin dejarse escuchar por la conciencia. Ciertamente, somos m\u00e1s esclavos que nunca en nuestra historia de vida. Vivimos en la apariencia. Y esto no es bueno para nadie, m\u00e1xime cuando el temporal de injusticias nos acorrala por todos los caminos del planeta. Hemos de ir al fondo del problema. Y lo prioritario, a mi manera de ver, es impulsar el fortalecimiento del estado de derecho y la protecci\u00f3n de los derechos humanos. No olvidemos que la necedad es la madre de todos los males. Desde luego, que pudiendo evitarlos, considero que es torpeza aceptarlos.<\/p>\n<p>Por desgracia, nos dominan los parlanchines, a los que les importa nada el esp\u00edritu de las gentes. De ah\u00ed la necesidad de conciliar sentimientos, de prestar asistencia humanitaria por doquier y de activar la reconciliaci\u00f3n entre culturas. Sin duda, lo m\u00e1s deplorable de un linaje es no alcanzar la sabidur\u00eda suficiente para ordenar la propia existencia.  En efecto, el necio se enga\u00f1a continuamente a s\u00ed mismo, pensando que lo sabe todo, pero en realidad no es capaz de fijar su atenci\u00f3n sobre las cosas esenciales. Hace tiempo que hemos perdido el rumbo encerr\u00e1ndonos en nosotros mismos. Ojal\u00e1 aprendamos a salir de este mundo ego\u00edsta que nos aborrega. Hay una obligaci\u00f3n moral de buscar ese encuentro  de apertura y acogida. No hemos sido creados para vivir en una isla, junto a uno y los suyos, sino para compartir y vivir de nuestra entrega en forma de donaci\u00f3n, que es lo que verdaderamente nos hace felices. <\/p>\n<p>Una felicidad que nace de la concurrencia con el an\u00e1logo. Por ello, hemos de retornar a la sensatez de una responsabilidad compartida para trazar nuevos horizontes que nos encaminen hacia otros modos y maneras de vivir  m\u00e1s fraternales. Dicho lo cual, tampoco se puede garantizar una educaci\u00f3n universal de calidad, si los diversos gobiernos, las escuelas, los docentes, los padres de alumnos y los organismos privados, o la misma sociedad, no trabajan conjuntamente y en la misma direcci\u00f3n, bajo los criterios esenciales de equidad e inclusi\u00f3n; sin obviar que es, en la familia, el territorio donde verdaderamente se aprende a amar, respirando el calor del hogar. Pensamos, por tanto, que nunca es tarde para hacerse el prop\u00f3sito de afianzarse en la defensa de los valores humanos, aprendiendo sobre todo a querer. Sin amor cualquier dificultad nos sobrepasa y se vuelve inaguantable. En consecuencia, creo que es muy preciso corregir las inclinaciones desordenadas ya desde la infancia para aprender a dominar las propias pasiones y, as\u00ed, poder traspasar las puertas de la prudencia escogiendo la ocasi\u00f3n, para no caer en la incoherencia con la que a veces nos movemos y cohabitamos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8767"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8767"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28002,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8767\/revisions\/28002"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}