{"id":8764,"date":"2017-10-25T00:00:00","date_gmt":"2017-10-25T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-envidia-es-negra"},"modified":"2024-02-22T21:16:25","modified_gmt":"2024-02-23T03:16:25","slug":"la-envidia-es-negra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-envidia-es-negra","title":{"rendered":"\u00a1La envidia es negra!"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez.. un hombre que pintaba los m\u00e1s hermosos cuadros que se puedan imaginar.. Se trataba de un artista, tambi\u00e9n cantaba bien, la guitarra no se le daba mal, se pon\u00eda con arte delante de los toros&#8230; Un tipo bohemio con alma y esencia&#8230;<\/p>\n<p>En la aldea todos estaban maravillados con los cuadros&#8230; los r\u00edos de los paisajes parec\u00edan oler a agua fresca de tanta fidelidad que pose\u00edan, el caballo le quedaba estupendamente, plasm\u00f3 unas bailadoras en danza y se dir\u00edan vivas! Los pinceles y aquel hombre era un todo \u00fanico&#8230;<\/p>\n<p>Una tarde estaba rematando una escena muy linda que pensaba regalar a la escuela infantil. Y se acerc\u00f3 a \u00e9l el vecino m\u00e1s gru\u00f1\u00f3n del lugar. Todo le parec\u00eda mal, nada resultaba nunca de su gusto&#8230; Y le habl\u00f3 con palabras \u00e1speras, y le ret\u00f3 a pintar algo que a \u00e9l le agradara&#8230;<\/p>\n<p>D\u00edas m\u00e1s tarde el artista le entreg\u00f3 el cuadro&#8230; estaba completamente en negro, era puro negro&#8230; Hab\u00eda escuchado los consejos de la joven maestra: la envidia no tiene luz, es negra!<\/p>\n<p>Dedicado a las personas que no son envidiosas<br \/>Dedicado a mi hermana, la persona que m\u00e1s quiero en el mundo, que pinta cuadros divinos<br \/>Dedicado a Humberto Parra, pintor que admiro<br \/>Dedicado a mi Luisito, pura luz<br \/>A mis mexicanos del coraz\u00f3n Patricia, Jer\u00f3nimo y mis Casilda y Joaqu\u00edn<br \/>Dedicado a mi mago, cuando se es tan \u00fanico es posible levantar envidia<br \/>Dedicado al color negro, me encanta<br \/>Y al blanco, me encanta m\u00e1s<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a las personas que no son envidiosas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":8765,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8764"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8764"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8764\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28001,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8764\/revisions\/28001"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}