{"id":8643,"date":"2017-10-09T00:00:00","date_gmt":"2017-10-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/apuesta-por-una-vida-mas-armonica"},"modified":"2024-02-22T21:15:27","modified_gmt":"2024-02-23T03:15:27","slug":"apuesta-por-una-vida-mas-armonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/apuesta-por-una-vida-mas-armonica","title":{"rendered":"Apuesta por una vida m\u00e1s arm\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p><b><i><\/i>Algo m\u00e1s que palabras:<i> Apuesta por una vida m\u00e1s arm\u00f3nica.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Me preocupa este mundo, crecido por grupos extremistas fan\u00e1ticos, que lo est\u00e1n violentando todo. De pronto, te encuentras en cualquier esquina un volc\u00e1n de absurdas luchas que nos dejan sin palabras. Son muchas las atrocidades que se cometen a diario contra personas d\u00e9biles. Nos hace falta una vida m\u00e1s arm\u00f3nica. Necesitamos otra asistencia m\u00e1s humana, que nos lleve a una reinserci\u00f3n entre culturas, y a una rehabilitaci\u00f3n de la especie hacia la concordia. Esta deshumanizaci\u00f3n que padecemos no puede proseguir por m\u00e1s tiempo. Los entornos no consuelan. Algunas familias caminan totalmente desestructuradas, con mochilas de odio y venganza a raudales, en lugar de amor. Otra buena parte de nuestro tiempo nos la pasamos en nuestros lugares de trabajo, que tampoco suelen favorecer a la realizaci\u00f3n de la persona. De igual modo, pienso que las distintas redes sociales ayudan m\u00e1s bien poco, o tal vez nada, a la interacci\u00f3n humana. T\u00e9ngase presente que, con relativa frecuencia, diversos organismos internacionales piden investigaciones transparentes sobre determinados usos de software. Por algo ser\u00e1. Sin duda, es cuesti\u00f3n de discernimiento, m\u00e1xime en un momento como el actual de tanta confusi\u00f3n y desconcierto. <\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca se requiere ese esp\u00edritu cr\u00edtico, que lo da la reflexi\u00f3n y la experiencia. En consecuencia, es un signo saludable mantener abiertos el coraz\u00f3n y la mente para evitar que las falsedades nos ganen nuestro interior, lo que es verdaderamente de nosotros. A poco que sepamos mirar y ver, nos daremos cuenta que todo este caos que nos circunda, tan cruel en ocasiones, nos est\u00e1 llevando a un callej\u00f3n sin salida, con el consabido uso nocivo de sustancias o alcohol, ausentismo y adoctrinamiento, que lo \u00fanico que nos conduce es a tener problemas de salud f\u00edsica y mental. Recordemos que, a nivel mundial, m\u00e1s de trescientos millones de personas sufren de depresi\u00f3n, la principal causa de discapacidad. Adem\u00e1s, son m\u00e1s de doscientos sesenta millones los que est\u00e1n viviendo con trastornos de ansiedad. Por cierto, tenemos que indicar, que un reciente estudio dirigido por la OMS estima que los trastornos depresivos y de ansiedad cuestan a la econom\u00eda global un bill\u00f3n de d\u00f3lares EE.UU. por a\u00f1o en p\u00e9rdida de productividad. Algo que debe hacernos repensar a todos, al menos durante nuestra vida adulta, pues creo que es vital fomentar una existencia m\u00e1s solidariamente humanitaria.<\/p>\n<p>Desde luego, todo est\u00e1 llamado a vivir arm\u00f3nicamente. De lo contrario, la vida se hace pesada, incoherente, avasalladora, y as\u00ed andamos, m\u00e1s abatidos y enfrentados que nunca. Ojal\u00e1 encontremos el lenguaje de la reconciliaci\u00f3n para conciliar acercamientos. Lo precisamos como en ning\u00fan otro tiempo y en todos los \u00f3rdenes de la vida. Ya en su tiempo lo vociferaba como nadie el inolvidable abogado y pol\u00edtico sudafricano, Nelson Mandela, con aquella c\u00e9lebre frase que ha hecho historia, y esperemos que camino: \u201cMi ideal m\u00e1s querido es el de una sociedad libre y democr\u00e1tica en la que todos podamos vivir en armon\u00eda y con iguales posibilidades\u201d. Ciertamente, si no tienes esa libertad interior, si no eres due\u00f1o de ti, dif\u00edcilmente vamos a generar atm\u00f3sferas de sosiego. Asimismo, el esp\u00edritu democr\u00e1tico bien conjugado con la transparencia y la claridad de fundamentos, nos insta a mostrar con la clarividencia del debate la soluci\u00f3n a los problemas. Indudablemente, esto genera un clima de respeto y entendimiento que siempre es fruct\u00edfero para acrecentar la quietud y poder convivir. <\/p>\n<p>Por tanto, es per\u00edodo de an\u00e1lisis y acci\u00f3n; de observar y de vivir cada cual su propia responsabilidad como ciudadano. La paz la trabajamos entre todos. Seamos justos y no falsos. \u00danicamente abrazando la coherencia innata de nuestras habitaciones \u00edntimas, defenderemos la vida en su conjunto. En el camino todos contamos. Hoy existe una preocupaci\u00f3n real y creciente por la amenaza que representa la existencia de armas nucleares para la humanidad.  Ya lo hemos reflexionado. Jam\u00e1s ralenticemos esta realidad armament\u00edstica destructora. Seamos contundentes. La lentitud en el cumplimiento de nuestras aspiraciones de largo plazo para el desarme nos deja ahora con peligros sin precedentes. Despoj\u00e9monos de intereses. Don dinero nunca nos trae la alianza. No olvidemos que en los pa\u00edses de elevado desarrollo econ\u00f3mico, pero con graves carencias morales, el malestar mental tambi\u00e9n es desbordante. La situaci\u00f3n es la que es, y est\u00e1 visto que la persistencia de conflictos armados en varias regiones del planeta, la sucesi\u00f3n de enormes cat\u00e1strofes naturales y la difusi\u00f3n del terrorismo, adem\u00e1s de causar un n\u00famero impresionante de muertos, ocasionan en muchos supervivientes traumas ps\u00edquicos, a veces apenas recuperables. Aplacar, pues, el \u00e1nimo nos conviene a todos. D\u00e9monos una oportunidad para una vida m\u00e1s arm\u00f3nica en todas sus dimensiones. Est\u00e9tica que nunca viene dada porque s\u00ed, sino que ha de encandilarse cada amanecer e indefinidamente. Es nuestro trabajo. Ha de ser nuestro quehacer diario. Pues manos a la obra.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8643"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8643"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27954,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8643\/revisions\/27954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}