{"id":8632,"date":"2017-10-06T00:00:00","date_gmt":"2017-10-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/no-cabe-dialogo-con-los-que-activan-el-odio-incumplimiento-la-ley"},"modified":"2024-02-22T21:15:23","modified_gmt":"2024-02-23T03:15:23","slug":"no-cabe-dialogo-con-los-que-activan-el-odio-incumplimiento-la-ley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/no-cabe-dialogo-con-los-que-activan-el-odio-incumplimiento-la-ley","title":{"rendered":"No cabe di\u00e1logo con los que activan el odio incumplimiento la ley"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por: V\u00edctor Corcoba Herrero<\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>&nbsp; <br \/>Reconozcamos que palabras claves como la Autoridad o el Estado de Derecho han entrado en crisis, apenas tienen valor y su noci\u00f3n misma ha desaparecido del horizonte humano, para dar paso al desprestigio y a conductas irresponsables.<\/p>\n<p>Hay que regenerar la pol\u00edtica. Quiz\u00e1s en todo el mundo. En Espa\u00f1a, desde luego. Hace tiempo que lo vengo reivindicando. Por el bien de todos se requieren servidores aut\u00e9nticos, con compromiso hacia ese bien colectivo, que cultiven la honradez y el sentido de Estado, ejemplarizando sus actuaciones. Los espa\u00f1oles, precisamente, estamos viviendo ahora momentos muy graves para nuestra vida democr\u00e1tica, en parte porque los poderes del Estado caminan como aletargados. Debi\u00e9ramos saber que las normas nos obligan a todos y est\u00e1n hechas para cumplirlas y hacerlas cumplir. La pasividad nunca fue buena, pues aunque la legislaci\u00f3n pueda parecernos en\u00e9rgica, m\u00e1s poderosa es su necesidad en el oc\u00e9ano de nuestra existencia. <\/p>\n<p>Miremos los muros de la patria m\u00eda, que dir\u00eda el poeta. Volvamos los ojos a nuestra Madre Patria, donde predec\u00eda ya Machado en su \u00e9poca, que de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa. Indudablemente,  determinadas autoridades de Catalu\u00f1a, como ha dicho el Rey en su impecable discurso reciente para tratar el conflicto de Catalu\u00f1a, consciente y deliberadamente, han venido incumpliendo la Constituci\u00f3n y su Estatuto de Autonom\u00eda. Bajo esta manera de obrar, totalmente irrespetuosa y desleal con los poderes del Estado, no cabe di\u00e1logo alguno. Para dialogar es menester asentar otro esp\u00edritu, cuando menos de autenticidad de comportamientos, despojarse de intereses e ir al encuentro unos de otros. Lo cierto es que hoy la sociedad catalana est\u00e1 tan dividida como revuelta, tan enfrentada como fracturada, tan desconocida como reinventada. Urge, por tanto, reflexionar y ver la manera de que en las instituciones est\u00e9n aquellos ciudadanos m\u00e1s cualificados y con mejores dotes de servicio. Lo que demandamos, en consecuencia, es la existencia de una clase dirigente apta para su mandato y, por ello, dotada de sentido \u00e9tico e insobornable, adem\u00e1s de poseer una clara visi\u00f3n de las cosas. <\/p>\n<p>Reconozcamos que palabras claves como la Autoridad o el Estado de Derecho han entrado en crisis, apenas tienen valor y su noci\u00f3n misma ha desaparecido del horizonte humano, para dar paso al desprestigio y a conductas irresponsables. La ineptitud de algunos l\u00edderes es p\u00fablica y notoria. Lo \u00fanico que hacen es oponernos entre nosotros. Subsiguientemente, va siendo hora de que aquellos cabecillas, con poder o sin poder, que act\u00faen al margen del derecho y de la democracia, sean detenidos y juzgados. Lo dec\u00eda tambi\u00e9n el Rey de todos los espa\u00f1oles, en su memorable discurso institucional, es responsabilidad  de los leg\u00edtimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Catalu\u00f1a, basado en la Constituci\u00f3n y en su Estatuto de Autonom\u00eda. Ante este panorama no cabe la ambig\u00fcedad. Con firmeza hay que actuar, desde los diversos poderes constituyentes,  para que gane el Estado Social y Democr\u00e1tico de Derecho, o sea, para que ganemos todos en definitiva. <\/p>\n<p>En ocasiones relegamos del sentido com\u00fan, de que una aut\u00e9ntica democracia es una confluencia de valores y de respeto formal a las reglas que, entre todos, nos hemos dado para poder convivir. De ah\u00ed, que cualquier desaf\u00edo a la Constituci\u00f3n, como ha sucedido con el refer\u00e9ndum catal\u00e1n, sea un ataque frontal a la libertad y al sosiego. Contraponer una presunta legitimidad a la legalidad constitucional, como ha dicho en septiembre el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperaci\u00f3n de Espa\u00f1a ante la ONU, desemboca inexorablemente en la vulneraci\u00f3n de derechos fundamentales de millones de ciudadanos y es incompatible con la democracia.  Naturalmente, ha llegado la ocasi\u00f3n  para que los mandatarios unan y no fraccionen, demuestren que se preocupan por toda la ciudadan\u00eda, sin distinci\u00f3n alguna, y de que la comunidad internacional analice con m\u00e1s cautela los acontecimientos, sobre todo para no aumentar las crisis. Pensemos en la cuesti\u00f3n catalana, donde se ha mentido descaradamente y se ha manipulado hasta la extenuaci\u00f3n datos y escenas, aprovechando el momento de la debilidad y de la falta de consenso parlamentario. <\/p>\n<p>Jam\u00e1s olvidemos lo m\u00e1s virtuoso del juego democr\u00e1tico: que para poder dialogar hace falta antes cumplir con la ley, que nos hemos injertado como abecedario de claridad para exponer los problemas, y as\u00ed, poder resolverlos de modo transparente y de manera fiel a una ley que, hasta este preciso momento, es ley de leyes. Hablo de la consensuada Constituci\u00f3n de 1978, que tanto nos ha ayudado a fortalecer nuestras relaciones de manera pac\u00edfica y cooperante entre todos los pueblos de  Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":8633,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8632"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8632"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8632\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27950,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8632\/revisions\/27950"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}