{"id":8592,"date":"2017-10-02T00:00:00","date_gmt":"2017-10-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/de-la-puebla"},"modified":"2024-02-22T21:15:01","modified_gmt":"2024-02-23T03:15:01","slug":"de-la-puebla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/de-la-puebla","title":{"rendered":"De la Puebla&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Viv\u00eda tambi\u00e9n en la Puebla. No en la sevillana.. en otra de otro lugar lejano. Se compr\u00f2 unos zapatos verdes. Porque le apeteci\u00f2 y porque le gustaron, y porque pose\u00eda la personalidad m\u00e1s que suficiente para hacer valer su opini\u00f2n.<\/p>\n<p>En el recreo, a sus diez a\u00f1os, se juntaba con los amigos de verdad, los que le era leales y fieles, y hac\u00eda caso omiso a los que se acercaban a \u00e9l por sus caballos o por el dinero de su pap\u00e1. Valoraba la amistad.<\/p>\n<p>A su fiesta convid\u00f2 a la ni\u00f1a que le gustaba. No le importaba que algunos le hablaran de otras. Detestaba a las presuntuosas, a las que por la espalda se criticaban y luego se un\u00edan para no quedarse solas, a las interesadas.<\/p>\n<p>Fue una celebraci\u00f2n muy divertida. Tocaron la guitarra, eran de alma flamenca. Comieron un pastel exquisito. Y recibi\u00f2 muchos regalos. Entre ellos muchos libros taurinos: amaba el toreo, y no lo ocultaba. Era honesto!<\/p>\n<p>Cumpl\u00eda a\u00f1os el mismo d\u00eda que Morante de la Puebla! Le admiraba! Quiz\u00e1 un d\u00eda pudiera estar un rato a su lado. No para hacerse una foto y luego presumirla, no! Para presentarle sus respetos y su admiraci\u00f2n&#8230;<\/p>\n<p>Dedicado a Morante de la Puebla<br \/>Al mes de octubre <br \/>A mi Luis<br \/>A los ni\u00f1os con afici\u00f2n, entre ellos mi Pablo<br \/>A Bel\u00e9n y Manuel<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":8593,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8592"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8592"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27934,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8592\/revisions\/27934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}