{"id":8554,"date":"2017-09-27T00:00:00","date_gmt":"2017-09-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-143"},"modified":"2024-02-22T21:14:42","modified_gmt":"2024-02-23T03:14:42","slug":"algo-mas-que-palabras-143","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-143","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i><\/i><i>Para vivir hay que saber respetar.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><br \/><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><br \/><b><i>============================<\/i><i><\/i><\/b><br \/>&nbsp; <br \/>Tenemos que respetarnos, hasta el punto de que el primer efecto a considerar, es inspirar un gran aprecio por todo ser humano, lo que nos exige articular nuevos abecedarios de acogida, de protecci\u00f3n e integraci\u00f3n de todas las culturas, sobre todo de aquellas que cultivan y laborean el intercambio intercultural desde el encuentro, favoreciendo as\u00ed la centralidad arm\u00f3nica de la persona, siempre haciendo familia con el entorno. Desde luego, esta pedagog\u00eda an\u00edmica que nos da identidad de relaci\u00f3n, aparte de que nos insta a escuchar al an\u00e1logo, verdaderamente tambi\u00e9n nos trasciende y hermana. Sin duda, hemos de caminar juntos, este es el n\u00facleo del di\u00e1logo, cuando se hace desde la autenticidad y la b\u00fasqueda del bien colectivo. De ah\u00ed que sea fundamental instruir en valores. Por desgracia, hoy en el mundo tenemos una escasez de maestros bien capacitados. Confiemos que la demanda de docentes aumente, cuando menos la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible conf\u00eda a la UNESCO  a dirigir y coordinar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Educaci\u00f3n de Calidad a trav\u00e9s del Marco de Acci\u00f3n Educativa, que tiene como objetivo el aumento sustancial de los docentes profesionalmente cualificados. <\/p>\n<p>Indudablemente, la educaci\u00f3n transforma existencias, encauza caminos, reconstruye vidas en firme. Para empezar, no podemos continuar con este esp\u00edritu que nos desune, aparta y separa. Necesitamos reunificarnos en familia, como un factor de integraci\u00f3n de valores, pues sin ella es imposible acrecentar esa comuni\u00f3n de personas, unidas por la entrega generosa. Hemos de reconocer que hay un desarraigo cultural que nos destruye. Debi\u00e9ramos estimar mucho m\u00e1s la cercan\u00eda y la intensidad de los v\u00ednculos, que son los que en definitiva nos fraternizan como especie. Precisamente, el educador que lo es en verdad y por vocaci\u00f3n, engendra ese sentido espiritual de uni\u00f3n y unidad. Convencido de que para saber vivir hay que saber antes respetar, entiendo, que \u00fanicamente por esa transmisi\u00f3n ejemplarizante de quien predica con el ejemplo, el ser humano llega a humanizarse, o sea, a revivirse solidariamente, lo que nos activa hacia un mundo m\u00e1s conciliador y responsable con la transmisi\u00f3n de la vida. <\/p>\n<p>En todo caso, si vivir es una destreza, caminar tambi\u00e9n es realmente una est\u00e9tica,  una empat\u00eda, donde ha de primar la admiraci\u00f3n de los unos hacia los otros. Este arte por comprender emociones y abecedarios diversos es lo que realmente nos humaniza. En este sentido, yo tambi\u00e9n defiendo la idea de que los viajes y el turismo contribuyen a abrirnos m\u00e1s la mente, con lo que esto supone de avance y entendimiento, adem\u00e1s de ser el medio de vida para muchas personas. No podemos continuar instalados en la inhumanidad. Esto suele pasar cuando los que nos gobiernan pierden la compostura, tambi\u00e9n los que obedecen, por esa falta de referentes, suelen perder la mesura. Pero a\u00fan as\u00ed, tenemos coraz\u00f3n, aunque muchas veces no sigamos sus latidos al pie de la letra, pero es nuestra fuente de esperanza y el anhelo mueve monta\u00f1as. Por tanto, al no ser piedras, tampoco se puede negar la dignidad a ning\u00fan ser humano. La creciente explotaci\u00f3n f\u00edsica, econ\u00f3mica, sexual, nos est\u00e1 encadenando a la deshumanizaci\u00f3n y a la humillaci\u00f3n. Por eso, hemos de hacer frente a la multitud de esclavitudes modernas totalmente irrespetuosas con buena parte de la ciudadan\u00eda. Sostenidos por los ideales de nuestros valores humanos, todos podemos y debemos hacer mucho m\u00e1s por levantar el estandarte del afecto mutuo y dentro de un esp\u00edritu de sinceridad. <\/p>\n<p>Posiblemente, en muchas partes del mundo, tengamos m\u00e1s hambre de aprecio que de alimentos. En  ocasiones, vemos que nadie respeta a nadie, ni tampoco nos respetamos a nosotros mismos. Esto es grave, grav\u00edsimo, ya que el primer efecto del amor es inspirar una gran reverencia por el mismo yo, para poder luego conjugarlo en los dem\u00e1s. Dif\u00edcilmente puedo amar a nadie si yo no me quiero, ni se quererme. En consecuencia, las fibras que nos amarran son hilos de necesidad.  Y, efectivamente,  la mayor miseria que estamos atravesando es no saber vivir en comuni\u00f3n, ni en comunidad. Hay una falta de  modales a todo y hacia todo que nos deja sin aire. Ojal\u00e1 descubramos en nuestras familias, en las escuelas, en las sociedades de esp\u00edritu democr\u00e1tico, el respeto del hombre como ser en desarrollo, en formaci\u00f3n, como ser racional en suma. Ser\u00e1 la manera de impulsar un respeto por el pasado y una expectativa por el porvenir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para vivir hay que saber respetar.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8554"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8554"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27919,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8554\/revisions\/27919"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}