{"id":8533,"date":"2017-09-22T00:00:00","date_gmt":"2017-09-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/tres-anecdotas-y-un-silencio"},"modified":"2024-02-22T21:14:40","modified_gmt":"2024-02-23T03:14:40","slug":"tres-anecdotas-y-un-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/tres-anecdotas-y-un-silencio","title":{"rendered":"Tres an\u00e9cdotas y un silencio."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>Especial \/ La Revista<\/p>\n<p>Aurelio Aguilar Morales in memorian. (1)<\/p>\n<p>Todos los que amamos al poeta chiapaneco Jaime Sabines compartimos la convicci\u00f3n de que las groser\u00edas no son necesariamente malas palabras, se trata simplemente de una parte de nuestro lengua y en el caso de los monstruos geniales como lo es el autor \u201cDe la cojita est\u00e1 embarazada\u201d pueden llegar a ser hasta un instrumento literario.<br \/>Hago la aclaraci\u00f3n porque no es para nada mi intenci\u00f3n faltarle el respeto a ninguno de los presentes y mucho menos a la memoria de mi ilustre antepasado.<br \/>Dice la leyenda que en la d\u00e9cada de los setenta un reportero novato coincidi\u00f3 en un caf\u00e9 con  Juan Rulfo y le hizo una pregunta que seguramente solo hab\u00eda escuchado un par de veces, multiplicada por un mill\u00f3n:<br \/>Maestro \u00bfA qu\u00e9 se debe su prolongado silencio?<br \/>Ceremonioso como era, Rulfo se pone de pie y contest\u00f3: Joven y a usted \u00bfQu\u00e9 chingaos le importa?<br \/>Para no quedarnos con la duda debo decir que seg\u00fan Facundo Cabral el autor de \u201cPedro P\u00e1ramo\u201d confes\u00f3 que nunca public\u00f3 nada posterior porque la persona que le contaba las historias falleci\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s.<br \/>Al igual que aquel muchacho me preocupa el silencio que tarde o temprano ser\u00e1 solo eso, silencio, desde el cual nada hablar\u00e1.<br \/>Aunque esta idea me la dijo hace algunos a\u00f1os originalmente el antrop\u00f3logo Uukib Espadas Ancona, (2)  hoy es mucho m\u00e1s palpable: Lo maya como tal, como una cultura viva, agoniza.<br \/>Hay diversos factores, pero solo mencionar\u00e9 tres:<br \/>En principio de cuentas la fallida reforma agraria, y no me refiero a la implementada originalmente, a fin de cuentas se estaba poniendo a prueba una teor\u00eda, sino a la que se dio en durante los sexenios del populismo rapaz, o sea del 70 al 82. Recordemos Banrural, Cordemex solo por citar dos ejemplos.<br \/>Eso aceler\u00f3 el proceso de migraci\u00f3n del campo a las ciudades.<br \/>Despu\u00e9s la muerte del henequ\u00e9n, por supuesto.<br \/>Pero lo que no logr\u00f3 del todo la imbecilidad del Echeverrismo, ni la ca\u00edda del mercado de fibras naturales, lo est\u00e1 logrando la tecnolog\u00eda, primero la televisi\u00f3n y hoy los cibercaf\u00e9s, los celulares, las tablets, en fin; un d\u00eda vamos a despertar y nuestra rica herencia maya quedar\u00e1 reducida literalmente a unas piedras, maravillosas s\u00ed, pero piedras al fin.<br \/>Por ello urge ense\u00f1ar de manera obligatoria \u201cLa Tierra del Fais\u00e1n y del Venado\u201d en todas las secundarias del Estado.<br \/>Urge restaurar el Instituto gubernamental encargado del tema como se hizo del 2001 al 2007.<br \/>Urge una reedici\u00f3n de \u201cA la sombra de mi Ceiba\u201d y de esa gran obra de Abreu G\u00f3mez \u201cSal\u00f3n de retratos\u201d.<br \/>Me niego a pensar que se trata de un fen\u00f3meno irreversible.<br \/>Pasando a temas m\u00e1s agradables, Antonio Mediz Bolio fue el primer mexicano aspirante al Premio Nobel, el entonces monarca de Suecia lo propuso despu\u00e9s de recibir el m\u00e1s famoso libro del homenajeado, a la saz\u00f3n embajador en los pa\u00edses escandinavos el autor ten\u00eda un trato frecuente con el rey, incluso existe una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s realizada ad hoc.<br \/>Imagino que para un n\u00f3rdico culto en esos a\u00f1os dicha lectura le habr\u00e1 provocado una suerte de \u201cintoxicaci\u00f3n de exotismo\u201d y en ese trance la env\u00edo a la Academia. A\u00f1os despu\u00e9s, el poeta contaba que entend\u00eda no haber recibido el Nobel pero lo que no entend\u00eda es c\u00f3mo un vikingo que nunca hab\u00eda salido de su g\u00e9lida isla pod\u00eda comprender lo que es un fais\u00e1n y mucho menos un venado.<br \/>Ya para finalizar, el poeta picaresco \u201cChamaco Longoria\u201d (3) le escribi\u00f3 la siguiente redondilla:<br \/>Cada que estrena Mediz<br \/>Dramas hist\u00f3ricos nuevos,<br \/>Se le estira la nariz<br \/>Y se le encogen los huevos.<\/p>\n<p>La respuesta de Mediz Bolio a su entra\u00f1able amigo y a la postre compa\u00f1ero de exilio, fue abandonar la dramaturgia de \u00e9poca para avocarse lo que ya conocemos porque \u201cla literatura hay que disfrutarla, nunca sufrirla\u201d; comenz\u00f3 as\u00ed a labrar su camino a la inmortalidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n en el homenaje a su bisabuelo Don Antonio Mediz Bolio el viernes 15 de septiembre de 2017.<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":8534,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8533"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8533"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27912,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8533\/revisions\/27912"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}