{"id":8500,"date":"2017-09-18T00:00:00","date_gmt":"2017-09-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/aercel"},"modified":"2024-02-22T21:14:16","modified_gmt":"2024-02-23T03:14:16","slug":"aercel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/aercel","title":{"rendered":"Aercel"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Uuc-kib Espadas Ancona.<\/b><\/p>\n<p>No se me hubiera ocurrido ponerle al art\u00edculo \u201cPap\u00e1\u201d porque francamente hubiera sido algo muy cursi y sin duda as\u00ed lo hubiera percibido mi pap\u00e1. Sin embargo como me hiciera notar Efr\u00e9n hace algunos d\u00edas, \u00e9se ha sido para mi Aercel Espadas Medina a lo largo de ya m\u00e1s de medio siglo. Reservo su nombre para re\u00f1irle o para referirme a \u00e9l en p\u00fablico. Es el caso. El segundo.<\/p>\n<p>Aercel al fin ha recibido la medalla Eligio Ancona. Puedo decir sin empacho que ya se hab\u00edan tardado. Y lo puedo decir no porque lo hubiera pensado al momento de conocer la muy grata noticia, sino sobre todo porque as\u00ed lo declar\u00f3 uno de los miembros del jurado universitario que decidi\u00f3 galardonarlo. Digamos que no puedo dejar pasar la ocasi\u00f3n de coincidir plenamente con su opini\u00f3n. Este parecer va, sin embargo, acompa\u00f1ado de mi sincero y profundo reconocimiento a las personas e instituciones que le conceden hoy el galard\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de mi orgullo filial, lo cierto es que Aercel, el arquitecto, hace ya cuatro d\u00e9cadas hab\u00eda construido un legado suficiente para merecer la distinci\u00f3n: la profesionalizaci\u00f3n de su oficio en Yucat\u00e1n. La actual facultad de arquitectura naci\u00f3 como un esfuerzo personal de un reducido grupo de profesionales, la mayor\u00eda arquitectos, y otro de bachilleres aspirantes a estudiar la carrera en el estado, acompa\u00f1ados de sus padres. Hasta el momento, estamos hablando de 1973, hab\u00eda en el Sureste un pu\u00f1ado de arquitectos, y un casi absoluto desconocimiento social de la profesi\u00f3n. No contar\u00e9 aqu\u00ed una historia que viv\u00ed pero de la que no fui ni siquiera actor secundario, eso le toca hacerlo a otros. Los extras, de cualquier forma, vemos cosas interesantes.<\/p>\n<p>La escuela, nacida con el [Sorry, pa\u2019; amicus Plato, sed magis amica veritas] pretencioso nombre de Instituto de Arquitectura y Urbanismo del Sureste, habitaba, con toda su amplitud de horizonte, en un peque\u00f1o local prestado \u201cdetr\u00e1s de la peni\u201d. Del IAUS recuerdo unos cuerpos geom\u00e9tricos de cart\u00f3n de colores vivos, luego supe que eran cajas, pegadas a las paredes, y un amontonamiento de restiradores (palabra que, por cierto, ya ni siquiera aparece en el corrector ortogr\u00e1fico). Nada muy distinto de mi casa, pues. Recuerdo tambi\u00e9n alguna gran fiesta (en celebraci\u00f3n de no s\u00e9 qu\u00e9 haza\u00f1a, creo que un fin o inicio de semestre) donde por primera vez vi un barril de cerveza. Mucha alegr\u00eda, guitarras, futuro y alg\u00fan vomit\u00f3n (cuyo nombre me reservo) en medio del sal\u00f3n. En esos d\u00edas tambi\u00e9n se hizo familiar para m\u00ed la imagen de dos flacos que a mis diez a\u00f1os ve\u00eda alt\u00edsimos y que se presentaban de tarde en tarde en mi casa. El Shut\u00e1n y el Gato, los m\u00e1s activos del grupo de pioneros de la primera generaci\u00f3n, llegaban en sus bicis de carreras -vamos, eran egresados del CUM- preguntando por \u201cel arquitecto\u201d.<\/p>\n<p>De las mil y un grillas y jaloneos para sacar adelante el proyecto entend\u00eda poco y recuerdo menos, pero un d\u00eda me di cuenta de que la escuela era una bola de muchos juniors y poquitos de otros, encabezados por un comunista. Tard\u00e9 d\u00e9cadas en darme cuenta de que no pod\u00eda ser de otra manera. Eran esos ni\u00f1os ricos los que con mayor facilidad pod\u00edan apostar un par de a\u00f1os a su proyecto sin poner en riesgo su futuro. Del otro lado, ninguno de los arquitectos sedientos de glamour y que fueron abandonando el proyecto en busca de dinero estaba dispuesto a trabajar en la incertidumbre; por si fuera poco, se trataba de establecer una escuela p\u00fablica, no un buen negocio. Aercel, el comunista, estaba dispuesto a dejar, como fue, a\u00f1os de trabajo, vida y formaci\u00f3n de patrimonio en un proyecto de gran alcance social.<\/p>\n<p>En 1975 la UDY admiti\u00f3 la escuela, y los estudios cursados por los alumnos fueron reconocidos. En alg\u00fan momento, no recuerdo como, lograron permiso para instalarse en el ex-convento de Mejorada. El pretencioso proyecto del IAUS hab\u00eda fraguado. Espadas, el metarquitecto, dise\u00f1\u00f3 y dirigi\u00f3 la construcci\u00f3n de la Arquitectura profesional en el Sureste de M\u00e9xico. En la plataforma establecida en 1975 y desarrollada durante los siguientes seis a\u00f1os se funda, sin lugar a dudas, el espacio profesional de la Arquitectura en Yucat\u00e1n y, en buena medida, el de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>D\u00e9cadas despu\u00e9s, la perspectiva profesional de Espadas sigue viva en la escuela que fund\u00f3. Los seis directores que en la ahora facultad lo han sucedido, por mencionar s\u00f3lo un punto, han sido todos sus alumnos. Con acuerdos y disensos en lo profesional, lo acad\u00e9mico y lo pol\u00edtico se hicieron arquitectos bajo su directa influencia, en interlocuci\u00f3n y a veces hasta en la confrontaci\u00f3n. Pero, sobre todo, se formaron en su visi\u00f3n estrat\u00e9gica de la debida funci\u00f3n social del arquitecto. De ese arquitecto ciudadano al que Aercel se refiere y que, unos mejor y otros peor, todos ellos han sido.<\/p>\n<p>En 1982, sin embargo, Aercel y Maricarmen fueron expulsados de su obra, en una gala bajeza moral y humana, que se ensa\u00f1\u00f3 con ellos hasta forzarlos al autoexilio. El proyecto de una arquitectura comprometida con su sociedad no era aceptable para una mayor\u00eda social pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente ubicada en una clara derecha. La fantas\u00eda del arquitecto en coche deportivo, constructor de \u201cresidencias\u201d (como con verdadero entusiasmo llama un querido amigo a las casas de tama\u00f1o obsceno) y vacacionando en Aspen era mucho m\u00e1s seductora para pobres y ricos que la de un arquitecto trabajando para la gente caf\u00e9. Pero, sobre todo, la escuela representaba un cada vez m\u00e1s jugoso bot\u00edn pol\u00edtico y econ\u00f3mico para distintos grupos. Adicionalmente, se viv\u00eda a nivel nacional un proceso de eliminaci\u00f3n de la izquierda universitaria, que contin\u00fao implacable y se ha ido consumando con en el transcurso de los a\u00f1os. La actividad profesional, acad\u00e9mica y pol\u00edtica de Espadas estaba, sin embargo, lejos de estar acabada.<\/p>\n<p>En 1983, presionados y en busca horizonte profesional y econ\u00f3mico, el matrimonio march\u00f3 a Puebla. A esa que casi cuarenta a\u00f1os antes acogiera a la familia de mi madre en el destierro. Esa en la que Joaqu\u00edn Ancona Albertos, su padre, ex-rector de la Universidad de Yucat\u00e1n, revolucionara las matem\u00e1ticas y su ense\u00f1anza, y en d\u00f3nde, finalmente, descansar\u00edan sus restos. Maricarmen se convirti\u00f3 as\u00ed en exiliada de tercera generaci\u00f3n, pues ya durante el Segundo Imperio Eligio Ancona hab\u00eda sido confinado a Cozumel.<\/p>\n<p>Tras a\u00f1os de trabajo en la Universidad Aut\u00f3noma de Puebla, ahora Benem\u00e9rita, a principios de los noventas regresaron a M\u00e9rida, d\u00f3nde al tiempo Aercel gan\u00f3 por concurso una plaza de perito en el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia. Esto ocasion\u00f3 no s\u00f3lo el disgusto del director regional, quien personalmente me hab\u00eda expresado su negativa al ingreso de Espadas, sino de diversos mercaderes de la construcci\u00f3n, algunos portadores de t\u00edtulos de arquitectos. Tem\u00edan, como en efecto ocurri\u00f3, que el nuevo perito pretendiera limitar sus actividades de destrucci\u00f3n del patrimonio edificado hist\u00f3rico, aplicando realmente leyes y reglamentos, y afectando as\u00ed su enriquecimiento. Varios pronosticaron que era cuesti\u00f3n de tiempo llegarle al precio, algunos ya murieron de vejez en la espera.<\/p>\n<p>En se defensa del patrimonio, Aercel ha enfrentado todo tipo de conflictos a lo largo de los a\u00f1os. Innumerables intentos de soborno, presiones del poder p\u00fablico y hasta la amenaza de la delincuencia organizada fueron in\u00fatiles para hacerlo claudicar de su defensa del patrimonio arquitect\u00f3nico de Yucat\u00e1n. Su rigurosidad alguna vez me llev\u00f3 a quedarme con un libro que le enviaron de regalo y que \u00e9l rechaz\u00f3 por considerarlo incompatible con su funci\u00f3n, pero que me dio pena devolver a un potencialmente ofendido remitente. Me pas\u00f3 lo mismo con un whiskey, pero sin la pena. Espadas, el combatiente, se mantuvo as\u00ed en las trincheras, de la mano de la Ley.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos lustros, en paralelo a sus obligaciones laborales, Aercel ha intensificado sus actividades de investigador. En su calidad de iconoclasta, en el pasado destruy\u00f3 exitosamente las nociones elementales e incorrectas sobre las que se hab\u00eda construido la historia de la traza urbana y la nomenclatura de M\u00e9rida, rescribiendo del todo sus fundamentos. En estos a\u00f1os ha seguido con la Casa de Montejo y con la Catedral de M\u00e9rida, con resultados semejantes. Aercel, el perito y el acad\u00e9mico, han as\u00ed hecho m\u00e9ritos para ganar, por segunda y tercera ocasi\u00f3n, el reconocimiento que hoy recibe Espadas.<\/p>\n<p>En cuanto a Aercel, el hombre, puedo decir con total certidumbre que mi padre es Inmune a la seducci\u00f3n del dinero, de los poderosos y hasta del hedonismo. A sus 87 a\u00f1os vive sus d\u00edas rob\u00e1ndole horas al sue\u00f1o para cumplir sus tres trabajos: el de prodigar sus personal\u00edsimos cuidados y atenciones a la compa\u00f1era, no de su vida, sino de su existencia, mi madre; el de su empleo de tiempo completo en el INAH, donde devenga el salario con el que sostiene su hogar; y el de sus propias y amplias tareas de investigaci\u00f3n fuera de la jornada laboral, con las que subsidia intelectualmente a la instituci\u00f3n en la que labora. Ha asumido, como obligaci\u00f3n personal, poner en negro sobre blanco su saber sobre la ciudad y la arquitectura, que no es poco decir. Se le puede ver, de vez en vez, circulando por las calles, que tantas veces ha recorrido, de esta M\u00e9rida a la que ha consagrado gran parte de su vida y su pasi\u00f3n. A bordo de su VolfsWagen \u201898, gru\u00f1\u00f3n, preocupado, o las dos cosas, va sin duda dando a luz alguna idea, preferentemente de las inc\u00f3modas para el orden establecido. As\u00ed lo seguiremos viendo muchos a\u00f1os&#8230; salvo que uno de estos d\u00edas volveremos a poner en marcha el VW \u201867. El mismo, por cierto, que nos trajo a vivir de Puebla a M\u00e9rida en 1971.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Uuc-kib Espadas Ancona.<\/p>\n","protected":false},"author":1056,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8500"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1056"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8500"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27898,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8500\/revisions\/27898"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}