{"id":8300,"date":"2017-08-22T00:00:00","date_gmt":"2017-08-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/confesiones-42"},"modified":"2024-02-22T21:12:27","modified_gmt":"2024-02-23T03:12:27","slug":"confesiones-42","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/confesiones-42","title":{"rendered":"Confesiones"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Un chivo expiatorio para Lozoya.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>Por: Guillermo Vazquez Handall<\/b><\/p>\n<p>A pesar de que el juicio social ya conden\u00f3 al ex director general de Pemex, Emilio Lozoya, como culpable de haber recibido sobornos de la empresa brasile\u00f1a Oderbrecht, se supone con fines de aportaci\u00f3n a la pasada campa\u00f1a presidencial, todav\u00eda falta que esas acusaciones se puedan comprobar fehacientemente.<\/p>\n<div>Primero porque el elemento fundamental de toda esta historia es una filtraci\u00f3n que como tal no aporta un valor probatorio, se trata de dichos provenientes, aparentemente, de una de las partes involucradas y eso no puede ser garant\u00eda de ser cierto.<\/div>\n<div>Por lo menos no lo ser\u00eda, en t\u00e9rminos de un proceso legal riguroso, sin dejar de lado que ha quedado de manifiesto que en la carpeta de investigaci\u00f3n respectiva, no existe un s\u00f3lo elemento de evidencia que acredite que Lozoya haya recibido ese dinero.<\/div>\n<div>Mucho menos entonces, que se pueda asumir que lo utiliz\u00f3 para este o cualquier otro fin, a\u00fan y cuando por medio de una estrategia legal, Lozoya est\u00e9 en calidad de imputado por este caso.<\/div>\n<div>Esta caracter\u00edstica de imputado le otorga a Lozoya la posibilidad de acceder al expediente, en posici\u00f3n de testigo eso no hubiera sido posible, de tal suerte que se entiende que \u00e9l y sus abogados fueron quienes decidieron escoger colocarse en esa perspectiva.<\/div>\n<div>Esto le permiti\u00f3 conocer el detalle de la investigaci\u00f3n y por consecuencia preparar adecuadamente los argumentos de su defensa formal y p\u00fablica, como se observ\u00f3 en la rueda prensa que dio despu\u00e9s de declarar.<\/div>\n<div>Es innegable que para que eso sucediera, necesariamente hay que pensar que existi\u00f3 un acuerdo previo con la Procuradur\u00eda General de la Republica, a quien en todo caso de lo que se le puede se\u00f1alar, es de haberle brindado todas las facilidades.<\/div>\n<div>Sin embargo, para poder calificar como imputado la ley establece que el sujeto tiene que ser se\u00f1alado por el Ministerio Publico como posible participante de un hecho delictivo.<\/div>\n<div>De tal suerte que necesariamente para la PGR, Emilio Lozoya es un potencial autor o c\u00f3mplice de un delito, sin dejar de lado claro la prerrogativa que impone el nuevo sistema penal acusatorio, mediante el beneficio de la presunci\u00f3n de inocencia.<\/div>\n<div>Ahora bien, m\u00e1s all\u00e1 de la jerga legal, este diagn\u00f3stico permite comprender que materialmente ser\u00e1 imposible declarar a Emilio Lozoya culpable de haber recibido dichos sobornos, porque simple y llanamente no hay prueba alguna para sustentar ese juicio.<\/div>\n<div>Esto no limita el hecho de que ante la presi\u00f3n social y pol\u00edtica proveniente de la filtraci\u00f3n, que para efectos pr\u00e1cticos fue suficiente para definirlo culpable mediante un juicio sumario, tenga que mediar una estrategia para exculparlo, al menos en t\u00e9rminos legales.<\/div>\n<div>Mas a\u00fan si se considera que en nuestro pa\u00eds el criterio para calificar la honradez de una persona, m\u00e1s a\u00fan si es servidor p\u00fablico, no es precisamente el legal, sino el de la percepci\u00f3n, por tanto Lozoya en ese sentido ya est\u00e1 condenado.<\/div>\n<div>Pero como eso supone un factor de influencia en el proceso electoral por venir, para el r\u00e9gimen en el poder es obligatorio sacar el tema de la discusi\u00f3n mediante un fallo que si bien no sea colectivamente aceptado en la percepci\u00f3n, al menos legalmente sea contundente.<\/div>\n<div>Por esa raz\u00f3n es que existe un inter\u00e9s may\u00fasculo del sistema para proteger a Lozoya, no se trata de una cuesti\u00f3n afectiva, lo es de utilidad pragm\u00e1tica, por consiguiente lo que se dice, se rumora y se comenta, es que habr\u00e1 que crear un chivo expiatorio que cargue con toda la culpa.<\/div>\n<div>En el manejo de crisis y control de da\u00f1os, trascendi\u00f3 que la decisi\u00f3n se enfoca a inculpar a un personaje cercano a Emilio Lozoya, quien habr\u00eda actuado a sus espaldas, sin su conocimiento, abusando de la cercan\u00eda profesional y personal, pero que sobre todo, si se supone que recibi\u00f3 alg\u00fan recurso producto del soborno, de ninguna manera lo aport\u00f3 a la campa\u00f1a presidencial.<\/div>\n<div>Inicialmente las bater\u00edas se enfocaron hacia Froyl\u00e1n Gracia Garc\u00eda, quien se desempe\u00f1\u00f3 como segundo de abordo en Pemex en la administraci\u00f3n que encabez\u00f3 Lozoya en la paraestatal, con anterioridad a las recientes filtraciones se observ\u00f3 una campa\u00f1a medi\u00e1tica de linchamiento en su contra.<\/div>\n<div>Lo que infiere que a\u00fan antes del esc\u00e1ndalo, este tema ya habr\u00eda encendido alguna importante alarma en el c\u00edrculo rojo, y que por esa raz\u00f3n se estaba preparando un plan de contingencia.<\/div>\n<div>Sin embargo, Froyl\u00e1n Gracia, de manera conjunta con su abogado, llev\u00f3 al cabo de la mano y direcci\u00f3n de su representante el reconocido penalista Jos\u00e9 Miguel Castillo, una efectiva defensa p\u00fablica en relaci\u00f3n con las eventuales acusaciones, que fueron expuesta a trav\u00e9s de columnas de an\u00e1lisis pol\u00edtico.<\/p>\n<p>De tal forma que ante la imposibilidad de persistir en la idea de involucrar a Froyl\u00e1n Gracia, no queda m\u00e1s remedio que optar por otra opci\u00f3n, misma que todo apunta en teor\u00eda ser\u00e1 en contra de quien fuera director de Procura y Abastecimiento de Pemex con Lozoya, Arturo Enr\u00edquez Autrey.<\/p>\n<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un chivo expiatorio para Lozoya.<\/p>\n","protected":false},"author":1019,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8300"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1019"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8300"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8300\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27818,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8300\/revisions\/27818"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}