{"id":8254,"date":"2017-08-16T00:00:00","date_gmt":"2017-08-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-libro-de-la-vida"},"modified":"2024-02-22T21:12:11","modified_gmt":"2024-02-23T03:12:11","slug":"el-libro-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-libro-de-la-vida","title":{"rendered":"El libro de la vida&#8230;"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Y de repente se acab\u00f3 algo&#8230; Y empez\u00f3 otra cosa&#8230; Un d\u00eda el abuelo era el yayo Manolo, el de la sonrisa franca y ojos azules, el que cada d\u00eda contaba las historias m\u00e1s divertidas, el que recordaba cada detalle de su aventurera ni\u00f1ez, hab\u00eda sido novillero, era el que se acordaba de cu\u00e1ntas orejas hab\u00eda cortado Ord\u00f3\u00f1ez en Dax y el que no hab\u00eda olvidado el vestido de Camino en M\u00e1laga&#8230;<\/p>\n<p>Y otro d\u00eda era el abuelito Manolo, id\u00e9ntica sonrisa franca y mismos ojos azules, tan fr\u00e1gil, el que ya no sab\u00eda c\u00f2mo se llamaba ni qu\u00e9 cosa era una ver\u00f2nica, el que preguntaba mil veces qu\u00e9 tomar\u00eda para cenar, incapaz de recitar dos versos de Lorca cuando antes sab\u00eda poemas enteros, el que se asustaba entre la multitud y ten\u00eda miedo de perderse en la calle&#8230; anciano dulce y siempre bondadoso!<\/p>\n<p>Los peque\u00f1os siempre le hab\u00edan adorado y en esos momentos le quer\u00edan m\u00e1s que nunca&#8230; pasaron muchas ma\u00f1anas sin playa ni piscina. Juntos! Recortando, escribiendo, buscando&#8230; pegando&#8230; Entre todos montaron un hermoso libro con los recuerdos del abuelo. Pegaron carteles, anotaron fechas, dibujaron sus perros y caballos&#8230; Qued\u00f2 tan lindo! Y el yayo Manolo lo apreci\u00f2 mucho! Y record\u00f2 una novillada&#8230;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 triste es perder la memoria!<\/p>\n<p>Dedicado a cada abuelo del mundo, en especial a la m\u00eda<br \/>Dedicado a mi amigo Jose y a su abuela en el cielo<br \/>Dedicado a mi amiga Rosario, y a la abuela de la historia tan bella que me contaron hoy<br \/>Dedicado a mi Luisito<br \/>A Paty, gran disfrutadora de sus abuelas<br \/>A Roc\u00edo, y a su abuela en el cielo<br \/>Y a toreros y novilleros<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":8255,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8254"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8254"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27801,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8254\/revisions\/27801"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}