{"id":8219,"date":"2017-08-11T00:00:00","date_gmt":"2017-08-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-126"},"modified":"2024-02-22T21:11:52","modified_gmt":"2024-02-23T03:11:52","slug":"algo-mas-que-palabras-126","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-126","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>&nbsp; <\/p>\n<p>La identidad humana halla su pujanza en el testimonio, en el quehacer diario que nos trasforma y ensancha el coraz\u00f3n, en la vida misma que nos hace crecer y resistir a las muchas cruces que nos sembramos unos hacia otros, para desgracia de todos. En efecto, son muchos los conflictos que se cobran la existencia de muchas personas en todo el planeta. Cada amanecer son m\u00e1s los ni\u00f1os que dejan la escuela, las familias que abandonan sus hogares, los seres humanos que huyen desesperadamente. Deber\u00edamos detener este sufrimiento, con m\u00e1s asistencia humanitaria, con m\u00e1s coraz\u00f3n para aislar a los que no tienen alma, pues son puro veneno destructor. Por eso, tan importante como llamar a la calma es abordar sus causas subyacentes de manera irrevocable. Necesitamos, por tanto, una fuerza internacional que nos aglutine a todos, y proporcione los apoyos necesarios para poner fin a estos lobos con fisionom\u00eda de persona. Es hora de trabajar conjuntamente, de salir de uno mismo para llevar algo de bondad a los dem\u00e1s, ante la multitud de itinerarios que nos atrofian, ya que lo m\u00e1s empalagoso del mal es que a uno lo adiestra, en lugar de hacernos huir del malvado. As\u00ed, hemos de decir \u00a1basta!, para superar esta forma de vida voraz. Estamos hechos para vivir, no para matarnos en in\u00fatiles guerras, por muy creciente que sea el n\u00famero de malhechores.<\/p>\n<p>Hay que iluminar la oscuridad del mundo. Se requiere una legi\u00f3n de ciudadanos dispuestos a ejemplarizar esta atm\u00f3sfera perversa que proviene del hombre mismo. Alcemos nuestras voces para defender a tantos inocentes. Es una pena que los trabajadores sanitarios y humanitarios, que ponen sus vidas en permanente peligro para atender a las v\u00edctimas de la violencia, se conviertan cada vez m\u00e1s en objetivo de los ataques. Ellos son nuestro referente y nuestra referencia, ejemplo de coraje y donaci\u00f3n. Su valiente heroicidad s\u00ed que ha de fraternizarnos. Precisamente, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, acaba de expresar su profunda preocupaci\u00f3n por el nivel de necesidades humanitarias sin precedentes y la amenaza de hambruna que enfrentan m\u00e1s de veinte millones de personas en Yemen, Somalia, Sud\u00e1n del Sur y el Noreste de Nigeria. La declaraci\u00f3n fue le\u00edda por el Representante Permanente de Egipto ante la ONU, Amr Abdellatif Aboulatta, quien preside el Consejo el mes de agosto. El Consejo deplor\u00f3 que, en algunas zonas, no se logre garantizar el acceso de los equipos humanitarios y pidi\u00f3, a las partes, acabar con los obst\u00e1culos para servir asistencia vital a los civiles. Asimismo, elogi\u00f3 los esfuerzos realizados por los donantes internacionales para contrarrestar la crisis en esos pa\u00edses y solicit\u00f3 el desembolso inmediato de los fondos prometidos en las conferencias internacionales celebradas en Oslo, Ginebra y Londres, como financiaci\u00f3n multianual y sin asignar a fines espec\u00edficos.<\/p>\n<p>De manera concluyente, deseo subrayar, que si importante es reducir el riesgo de desastres naturales que obstaculizan el desarrollo, no menos significativa es la labor de una ciudadan\u00eda solidaria, preparada a cooperar entre s\u00ed, por propia conciencia humanitaria, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier frontera o frente que se le presente. Estamos corriendo el grave riesgo de globalizar los enfrentamientos, en vez de mundializar aquello que nos humaniza. No olvidemos que el mundo est\u00e1 en guerra, esencialmente, por aquellos que permiten que la maldad nos gobierne. Es necesario, por consiguiente, hacer un examen interior para hacer frente a este viento alocado que todo lo trastoca. No hay que crecer destruyendo, sino construyendo. Sea como fuere, no podemos continuar sin sentir dolor por el calvario que viven algunos de nuestros an\u00e1logos. La humanidad tiene necesidad de otros l\u00edderes que activen la reconciliaci\u00f3n. Quiz\u00e1s tengamos que soltar muchas m\u00e1s l\u00e1grimas, puede que sea la hora del llanto, pero tras de s\u00ed, estoy convencido, que volver\u00e1 a resplandecer lo arm\u00f3nico, una vez despojados de la ambici\u00f3n de poder, de la avaricia e intolerancia. Una vez m\u00e1s, propongo firmemente, cerrar la industria armamentista y abrir la industria del verso y la palabra,  de los jardines abiertos al di\u00e1logo, lo que nos exigir\u00e1 pedir perd\u00f3n, tener m\u00e1s compasi\u00f3n, y gemir hasta que florezcan de poes\u00eda los caminos del alma. Subsiguientemente, cada paso que demos debe caracterizarse por una actitud de entrega desinteresada, incluidas las m\u00e1s distantes a nosotros y desconocidas por nosotros. S\u00f3lo as\u00ed, conseguiremos hermanarnos, y edificar la concordia que las gentes de bien tanto anhelamos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asistir es un deber humanitario<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8219"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27787,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219\/revisions\/27787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}