{"id":8140,"date":"2017-07-31T00:00:00","date_gmt":"2017-07-31T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-121"},"modified":"2024-02-22T21:11:07","modified_gmt":"2024-02-23T03:11:07","slug":"algo-mas-que-palabras-121","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-121","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Privilegios para unos, olvidos para otros.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>El acontecer de los d\u00edas est\u00e1 crecido de hechos que nos desbordan, de sombras e incertidumbres que nos dejan sin aliento, donde nadie respeta a nadie y los asuntos humanitarios apenas nos ponen en movimiento. Por desgracia, hemos convertido este mundo en un espacio de luchas. S\u00f3lo hay que ver la cara de tristeza y sufrimiento de algunas gentes que transitan por doquier lugar, con miedo y totalmente desconsolados. Ya no s\u00f3lo carecemos de di\u00e1logo y autenticidad, tambi\u00e9n nos falta reconocer que somos seres fr\u00e1giles en una gran diversidad de poblaciones; muy desfavorecidas algunas, mientras otras privilegiadas lo derrochan todo, sin importarle nada los que menos tienen. <\/p>\n<p>De ah\u00ed, la importancia de la acci\u00f3n a la hora de proteger derechos humanos, de mantener culturas y formas de vida. Precisamente, el 13 de septiembre de 2007, la Asamblea General aprob\u00f3 la Declaraci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos ind\u00edgenas. Indudablemente, se trata de un hito importante y un punto de referencia en cuanto a la cooperaci\u00f3n y la solidaridad entre los pueblos ind\u00edgenas y los Estados Miembros que ha sentado los cimientos de una nueva alianza para la acci\u00f3n en las Naciones Unidas y en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de este instrumento internacional, hemos de reconocer que los supervivientes de los citados pueblos, al momento actual, contin\u00faan haciendo frente a la exclusi\u00f3n, la marginaci\u00f3n y a mil dificultades para poder disfrutar de sus derechos b\u00e1sicos, tal y como reconoce Naciones Unidas, en un informe reciente.<\/p>\n<p>Es notorio, que hoy m\u00e1s que nunca debemos tender puentes; y en este sentido, el mundo del trabajo tiene la misi\u00f3n de que nos podamos realizar como especie pensante. Confiamos en esta apuesta, m\u00e1xime en una \u00e9poca que incesantemente se hacen llamamientos a una globalizaci\u00f3n m\u00e1s equitativa, a un desarrollo equilibrado y sostenible, y a un crecimiento econ\u00f3mico que impulse el progreso social. Ciertamente, la cantinela ya nos lo sabemos de memoria, pero la situaci\u00f3n es bien distinta. En efecto, no solemos pasar de las meras buenas intenciones, de las iniciativas que jam\u00e1s nos llevan a puerto alguno. Lo que si en verdad prolifera son las ganancias ilegales generadas gracias a la explotaci\u00f3n de personas como jam\u00e1s. Es una l\u00e1stima que, los gobiernos del mundo, ante este angustioso contexto, tampoco fortalezcan las leyes, las pol\u00edticas y su aplicaci\u00f3n. Como tambi\u00e9n es una insensibilidad que los empleadores contin\u00faen sin escr\u00fapulo alguno acrecentando sus dividendos. Recordemos que, en muchos pa\u00edses, los trabajadores migrantes con frecuencia no tienen ni acceso a la justicia. <\/p>\n<p>Ojal\u00e1, se llevasen a efecto, en todo el orbe, los programas de referencia de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT): el programa sobre los pisos de protecci\u00f3n social para todos, que act\u00faa para extender la protecci\u00f3n social, y la dignidad que proporciona, a las 5.000 millones de personas que tienen una cobertura parcial o no tienen ninguna. El IPEC+, cuyo objetivo es proporcionar asesoramiento sobre pol\u00edticas p\u00fablicas a pa\u00edses que luchan contra el trabajo infantil y el trabajo forzoso. La acci\u00f3n global para la prevenci\u00f3n en el marco de la salud y la seguridad en el trabajo, a fin de mejorar la robustez y la seguridad de los trabajadores en las peque\u00f1as y medianas empresas a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n de una cultura de prevenci\u00f3n. El Programa Empleo para la Paz y la Resiliencia, centrado en la creaci\u00f3n de ocupaciones, en particular para los j\u00f3venes, en los pa\u00edses afectados por conflictos o expuestos a cat\u00e1strofes. Y el Better Work, dirigido a mejorar las condiciones de trabajo y la competitividad de las empresas en la industria mundial del vestido y el calzado. El programa ofrece incentivos a las empresas para que mejoren su conformidad con las normas del trabajo y ayuda a los mandantes nacionales a desempe\u00f1ar un papel m\u00e1s activo en la gobernanza de los mercados laborales.<\/p>\n<p>Lo fundamental es que nos dignifiquemos, algo que a\u00fan no est\u00e1 previsto en muchos l\u00edderes y Jefes de Estado y de gobierno, para dolor de los moradores de este planeta. \u00bfQu\u00e9 dignidad nos cohabita cuando se nos impide expresarnos libremente? Urge, especialmente en nuestro tiempo, activar la proclama de los principios morales, de los referentes al orden social, as\u00ed como dar respuesta a esta atm\u00f3sfera de bochornos  que padecemos. Para empezar, debemos ser los suficientemente valientes como para desafiar las enormes contrariedades que existen en nuestro entorno. Acto seguido, tambi\u00e9n hemos de ser lo convenientemente honestos para reordenar nuestras prioridades. Si, en conciencia, queremos hacer de nuestra vida, un encuentro de capacidades, veremos que todas las ideas son necesarias, de modo que hemos de ser considerados hacia toda cultura. Ya est\u00e1 bien de que nos ocupemos y preocupemos nada m\u00e1s que por nosotros y los nuestros, de que nos hayamos activado la pasividad en vez del entusiasmo por mejorar la existencia de todo coraz\u00f3n vivo.  Al fin y al cabo, todo este caos es fruto del nulo sometimiento a normas morales, y de que las obligaciones innatas o jur\u00eddicas apenas las llevemos a cabo. En cualquier caso, hemos de reconocer que nos sobra toda esa ferocidad salvaje vertida en acciones crueles y nos falta coraje para desarmarnos de una vez y para toda la eternidad. A pesar de ello, utilicemos \u00fanicamente medios pac\u00edficos para hacernos escuchar. Ahora bien, que nadie se calle ante el sufrimiento de su an\u00e1logo, provenga de donde provenga y habite en el lugar que habite. <\/p>\n<p>En cuanto que alguien entienda que obedecer leyes injustas es contrario a la dignidad humana, habremos dado un paso de gigante, pues ninguna opresi\u00f3n se expandir\u00eda. Subsiguientemente, hace falta salir a rescatarnos como especie, vigilar m\u00e1s y mejor nuestras actividades, cooperar y colaborar  de manera solidaria para que nadie tenga que vivir arrodillado permanentemente, regresar a las ra\u00edces de la familia, lamentablemente muy disgregada y agredida; y, sobre todo, impulsar una revoluci\u00f3n cultural para tomarse en serio la educaci\u00f3n, con lo que ello despierta de futuro y vida. Est\u00e1 visto que una sociedad instruida es m\u00e1s dialogante, y esto s\u00ed que es un lenguaje poderoso para poder cambiar el mundo. Sin duda, la formaci\u00f3n en valores es la manera m\u00e1s poderosa de crecerse como humanidad, de dignificarse racionalmente.  Algo que falla en buena parte del planeta en la actualidad, quiz\u00e1s m\u00e1s, en ese mundo olvidado.<\/p>\n<p>Sea como fuere, en demasiadas ocasiones olvidamos que la verdadera riqueza de un linaje radica en su capacidad de uni\u00f3n y unidad, en la dignidad de su raciocinio y libertad, en la calidad de su tarea educacional, en su capacidad de iniciativa creativa, en su virtud de laboriosidad y en su empe\u00f1o de hermanarse. Todo esto es lo que nos falta hoy en d\u00eda. Tenemos notorio d\u00e9ficit en todo, y lo que es peor, nos creemos los m\u00e1s inteligentes. Deber\u00edamos bajar del pedestal de la autosuficiencia y ser m\u00e1s humildes, cuando menos para abrazarnos a otros horizontes de mayor amplitud, donde nadie quede desatendido y sin fuerzas para proseguir. Realmente, resulta indigno que no se acaben las guerras, las tiran\u00edas y dem\u00e1s abecedarios destructores de la raz\u00f3n humana. Adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 dignidad puede tener una persona que, aparte de no tener lo necesario para vivir, tambi\u00e9n se le discrimina y se le desampara? El poder le ha cerrado todas las puertas y se halla acorralada para siempre, con la etiqueta de marginado, o lo que es lo mismo, como carne de desecho. \u00bfHabr\u00e1 inmoralidad mayor que esta? No lo s\u00e9, lo que si advierto que una humanidad actuando as\u00ed, sin compasi\u00f3n alguna, se tritura asimismo.<\/p>\n<p>Si en verdad promovi\u00e9ramos la dignidad de la persona, no suceder\u00eda lo que le sucede a una abundante franja de poblaci\u00f3n, supeditada a los privilegiados y a sus intereses econ\u00f3micos. Pienso, por consiguiente, que ha llegado el instante preciso de abandonar todas estas inhumanidades y de replegarnos hacia horizontes m\u00e1s arm\u00f3nicos, pues es en la paz y en la concordia, como podemos avanzar en la cimentaci\u00f3n de un mundo mejor, reconcili\u00e1ndonos primero y, luego, revalorizando lo que sinceramente nos humaniza, que es la mano tendida y prestando m\u00e1s o\u00eddo al coraz\u00f3n que habla. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Privilegios para unos, olvidos para otros.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8140"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8140"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27755,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8140\/revisions\/27755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}